Desarmar los planetas

 

Rayos

Es que

yo ya me cansé

de los mismos

paisajes

los mismos

muebles

las mismas

muecas

Es que

yo ya me cansé

de lo que

no sabe

de lo que

no

espanta

de lo que no

hiede

ni jode

ni muere

Es que yo

ya me cansé

de estos rayos

que tiran

y no rompen.

 

 

Ojos morados

Son estos golpes

son estos ojos morados

son estas uñas

retiradas

obtusas

informes.

 

Son estas llagas

debajo del más abajo

que abajo.

 

Son estos ojos

que lloran

y oyen a Thalia

cuando ella pensaba

que era hermosa

y yo también pensaba

lo mismo de mí.

 

 

Desarmar los planetas 

Mueca de llanto estentóreo jugando en las luciérnagas estelares. Brazos extendidos en el grito callado que se aleja con mis pasos.

Uno no está más cerca de sí mismo, si no cuando está lejos.

 

Suéteres

No sé cuándo tejí
mil versos,
no sé cuando
alguien
me tejió
mil suéteres.
No sé si fue el azul
que tejió
mi abuela,
el gris 
que se puso mi madre,
el afelpado
o el café.

Pero
me encanta 
usar suéteres.
Mucho más
que las playeras
ajustadas.
Es triste pasar
por Garibaldi
a altas horas.

Es triste
despedirse
en Garibaldi
cuando alguien
te presta todo
menos su suéter.

Quién soy,

me preguntaba.

Estoy envejeciendo.

El sol nace para mí.

Caruso toca.

Mis huesos se derriten.

Algún día

quedaré

hecha nada.

Mil relojes

se derriten,

y yo aquí

sola

sin poderme poner

los vestidos.

 

Numero actual

PORTADA BM 136 137