Thich Nhat Hanh Please Call Me by My True Names/Thich Nhat Hanh Por favor llámame por mis verdaderos nombres por Christopher Perkins

Thich Nhat Hanh Please Call Me by My True Names/Thich Nhat Hanh Por favor llámame por mis verdaderos nombres por Christopher Perkins


Please Call Me by My True Names


Don’t say that I will depart tomorrow —
even today I am still arriving.

Look deeply: every second I am arriving
to be a bud on a Spring branch,
to be a tiny bird, with still-fragile wings,
learning to sing in my new nest,
to be a caterpillar in the heart of a flower,
to be a jewel hiding itself in a stone.

I still arrive, in order to laugh and to cry,
to fear and to hope.
The rhythm of my heart is the birth and death
of all that is alive.

I am the mayfly metamorphosing
on the surface of the river.
And I am the bird
that swoops down to swallow the mayfly.

I am the frog swimming happily
in the clear water of a pond.
And I am the grass-snake
that silently feeds itself on the frog.

I am the child in Uganda, all skin and bones,
my legs as thin as bamboo sticks.
And I am the arms merchant,
selling deadly weapons to Uganda.

I am the twelve-year-old girl,
refugee on a small boat,
who throws herself into the ocean
after being raped by a sea pirate.
And I am the pirate,
my heart not yet capable
of seeing and loving.

I am a member of the politburo,
with plenty of power in my hands.
And I am the man who has to pay
his “debt of blood” to my people
dying slowly in a forced-labor camp.

My joy is like Spring, so warm
it makes flowers bloom all over the Earth.
My pain is like a river of tears,
so vast it fills the four oceans.

Please call me by my true names,
so I can hear all my cries and laughter at once,
so I can see that my joy and pain are one.

Please call me by my true names,
so I can wake up
and the door of my heart
can be left open,
the door of compassion.

The poem was written in 1978, during
the time of helping the boat people. It
was first read at a retreat in Kosmos
Center in Amsterdam, Holland, organized

By Niko Tideman. Daniel Berrigan was there.











Thich Nhat Hanh
Por favor llámame por mis verdaderos nombres


No digas que partiré mañana—
aún hoy yo sigo llegando.

Mira profundamente: llego a cada segundo
para ser un brote de una rama primaveral,
para ser un pajarillo de alas frágiles-tranquilas,
aprendiendo a cantar en mi nuevo nido,
para ser una oruga en el corazón de una flor,
para ser una joya que se oculta en la roca.

Aún llego para reír y llorar,
para temer y esperar.
El ritmo de mi corazón es nacimiento y muerte
de todo lo que está vivo.

Soy la efímera en metamorfosis
sobre la superficie del rio.
Y soy el pájaro
que se abalanza para tragársela.

Soy la rana que nada feliz
en el agua clara de un estanque.
Y soy la culebra acuática
que se alimenta en silencio de la rana.

Soy el niño de Uganda, todo piel y huesos,
mis piernas tan delgadas como cañas de bambú.
Y soy el comerciante
que vende armas mortales a Uganda.

Soy la niña de doce años,
una refugiada en un botecito,
que se hecha al mar
tras haber sido violada por un pirata de mar.
Y soy el pirata,
mi corazón aún incapaz
de ver y amar.

Soy un miembro del Politburó
con abundancia de poder en mis manos.
Y soy el hombre que tiene que pagar
su “deuda en sangre” a mi pueblo,
muriendo lentamente en un campo de trabajo-forzoso.

Mi dicha es como la Primavera, tan cálida
que abren las flores de toda la Tierra.
Mi dolor es como un rio de lágrimas,
tan inmenso que llena los cuatro Océanos.

Por favor llámame por mis verdaderos nombres,
para que pueda oír a la vez todos mis llantos y risas,
para poder ver que mi dicha y dolor son uno.

Por favor llámame por mis verdaderos nombres
para que pueda despertar
y quede abierta
la puerta de mi corazón,
la puerta de la compasión.


El poema fue escrito en 1978, durante
la época en que se ayudaba a la “boat people.”
Fue leído por primera vez en un retiro en el Kosmos
Center de Ámsterdam, Holanda, organizado
por Niko Tideman. Daniel Berrigan estaba ahí