En busca del hermano de su padre… por Dana Gelinas
En esta honda oscuridad (Restos de la Guerra Civil Española), Los libros del perro,
Editorial, 2024, es un libro de poemas de Carmen Nozal, autora nacida en Asturias y
radicada en México hace casi cuatro décadas, del que podría decirse es un doloroso
registro de búsqueda. Dos versos de fondo nos conmueven de raíz: Yo sé que sólo
reclamo el cuerpo/ porque su alma la llevo en el bolsillo.
Digamos que sabemos muy bien lo que significa una búsqueda en estos
tiempos de desapariciones forzadas en México. Dolorosamente lo sabemos porque
existen diversas fuentes que dan testimonio, en fotografías, en palabras de la primera
persona, de la tercera persona, videos e incluso películas, y por supuesto, en cifras.
Carmen Nozal nos recuerda en Esta honda oscuridad que esta herida de las
desapariciones también existe en la España de hoy en día. La autora recorre, con el
dolor encima, los paisajes sembrados de cadáveres de la Guerra Civil Española en
busca del hermano de su padre, que fue muerto a los 24 años defendiendo a la
República del fascismo. Dicho viaje está permeado de humanidad, de hallazgos, de
algunas remembranzas convertidas en momentos entrañables, por ejemplo: Murió
vestido, probablemente, con guerrera militar,/ Sus botones no sé si eran dorados o de
plata./ Ahí está mi abuela, sacándoles el brillo./ Estoy segura de que antes de tocar el
suelo,/ lanzaron rayos de luz sobre las tropas fascistas.
Ese combatiente fue parte de la familia de la poeta, fue un hijo que tuvo una
madre que lo ayudó a empacar sus cosas, el hermano de quienes también fueron hijos
de su madre tuvo una casaca que tuvo botones y forros y costuras y por el lado interior
guarecía a su dueño y por el otro lo identificaba a favor de los suyos y en contra de los
otros. Estos versos nos refieren a la humanidad de un joven de 24 años y lo acercan a
nuestro entendimiento mejor.
Hay otros versos, terribles versos, como lo es un poema fascinante que puedo
imaginar en un cuadro de Oskar Kokoschka, de alguien con un gesto de fragoroso
fascismo en cada músculo de la cara. Curiosa cosa es que las ideologías permeen la
sangre y por lo tanto las venas y por lo tanto los músculos y por lo tanto los huesos y
hasta la piel de sus combatientes más civiles: Digamos, entonces, que/ su hermano me
había dicho que mi tío/ había muerto en la Guerra de Cuba/ hasta que un día/ la
demencia le apareció y antes de enloquecer/ olvidó Cuba y dijo:/ ¨lo mataron por
rojo¨./ ¨Lo vieron muerto por Grado¨./ El desprecio es un gesto que va/ de la ceja a la
boca/ y se vuelve un nombre sin apellidos./Sin apellidos un nombre es como un árbol
sin bosque./
¨Mi padre era fascista¨ es un poema espléndido que deja ver, por un lado, eso
que hace el fascismo mejor que nadie a decir de Maria Antonietta Macciocchi, que es
entrar en la institución de la familia y destruirla. Hermanos contra hermanos, hijos en
contra de sus padres, parejas en partidos opuestos. Y vaya que se necesita todo el
valor de la confesión para un poema así, en donde se observa la fractura de raíz que
existe entre la hija que escribe y el padre. Esta confesión, ¨Mi padre era fascista¨, da
lugar a uno de los mejores poemas de este libro. Poema de desgarramiento interno y
de entereza, de enorme lucidez y dolor asumido, un poema perfectamente asentado
en el mundo y en el centro de la vida: Mi padre era fascista./ Era mi padre pero
fascista. / Era fascista pero mi padre./ Es difícil acomodar ciertas palabras./ Trato de
hacer combinaciones/ pero no siempre se dejan las palabras./ Escritas juntas se dan
codazos./ Padre fascista, fascista padre./ Lo que más me estorba en esto/ No es el
padre ni el fascista/ es un ¨mi¨ para omitirlo/ Y no puedo porque es mi…/ Los insectos
que recorren silenciosamente la tierra/ saben que es mi…/ Ese ¨mi¨ es la más difícil
prueba de la lengua.
En esta honda oscuridad es un libro necesario, generoso en sus logros poéticos
y que deja su huella, estoy segura, en cada uno de sus lectores. La muerte, la terrible
muerte es vista en perspectiva y en hondura, algo que es difcil de conseguir.
Y para cerrar el libro, un poema certero, un reclamo. El poema de por qué
todavía no han sido desenterrados aquellos cadáveres mientras España recibe a los
turistas del mundo, en un ir y venir: (Por los paseos de España esperan los cadáveres a
ser reconocidos,/ diseminados, confundidos, pulverizados,/ lejos de las tapias del
cementerio,/ a las afueras de los pueblos y de las ciudades,/ esperan/ sin acta de
defunción,/ aventados como desperdicios en las cunetas/ mirando el ir y venir de los
turistas,/ mirando el ir y venir de los turistas,/ mirando el ir y venir de los turistas).

Semblanza
Dana Gelinas es una poeta, editora, y traductora mexicana. Sus obras han sido publicadas por múltiples editoriales en español y en inglés. En 2004 recibió el VIII Premio Nacional de Tijuana y en 2006 el Premio Nacional de Poesía Aguascalientes.

