CARTA EN EL AGUA
Te escribo y me escribes en ese espacio donde habitan
redes de arcilla
palabras en el barro
escribimos con humo en el agua
ese caracol con la perla dentro,
lee
los sonidos del Tajo en cuya cuenca los nombres
dan vueltas y vueltas
llegan al Danubio
Werther los espera para librar en el cuerpo
de ese río
los movimientos del agua, las miradas del texto
y con los nombres bailar el baile
de todos los ríos
De “El río que escribo”, RIL Editores, España, 2025
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De “El río que escribo”, RIL Editores, España, 2025
El LORO Y LOS ESPEJOS
Como no tengo marido ni tampoco perro
he decidido comprar un loro
que me recuerde cuántos años, días o segundos me amaron
porque los que amé están inscriptos en el fuego y el agua
que repita una sola palabra
nado desnuda
con mi cuerpo de mariposa
en aquel río
no creo ya suicidarme voy a esperar que alguien conmigo baile
hasta el fin de un saxofón.
De “El río que escribo”, RIL Editores, España, 2025
UNA MUJER LLORA EN LA COCINA
Una mujer llora en la cocina. Detrás
del olor a locro.
Macera la carne con limón
y con su inefable tristeza.
Las lágrimas caen en la espuma de leche
que se derrama hasta la indolencia.
El aire se vuelve tan oleoso que debería irse
y apagar el día.
En la cocina una mujer se parte viva,
se corta los dedos, desangra.
El dedo va a la boca.
El dolor está detrás
del hilo dormido que se secó en el vientre,
detrás de aquel humo que se llevó el después.
Detrás, siempre y detrás de todo.
Cuando los olores se mezclan
ella destapa las cacerolas.
Es la única que se queda enjuagando el día
hasta que vuelva a ser.
Una mujer en la cocina.
De “Diabla”, Editorial Último Reino, tercera edición, Buenos Aires, 2016
XII
Estoy dentro de una mujer extraña
que no soy yo.
A veces, cuando nos encontramos
en el espejo veo,
que yo soy otra y que otra es la otra.
Me captura y me desborda
en la impiedad de la ausente.
Soy tantas mujeres y ninguna.
Soy Juana, la que se desnuda la piel,
y es como una uva,
o la niñita aquella que al helicóptero subió
con todas las mariposas.
Y también la suicida ebria que engatilla
el revólver y las rosas se vuelan.
Y también soy Teresa, la que le pide
a la virgencita una esperanza sola.
XXVII
Las mujeres de ese pueblo en el telar
hilan la luz.
Enhebran con su lengua el brillo que en la saliva queda.
Siempre hay un después que se oculta
en sus enaguas.
Laten
mientras bordan ese atardecer que pasó.
Fue como un viento rojo
que se llevó la luz y sus destinos.
Las mujeres de ese pueblo no esperan,
no hablan,
miran los olores para zurcirlos
quietos en la trama.
El deseo las atraviesa mudas
mientras sus vestidos arrancan;
pero no piden,
no esperan,
no hablan.
Del libro Diabla, 3° edición. Editorial Último Reino, Buenos Aires, 2016
Mi Vecino
Desde la ventana veo faisanes
proyecto el telescopio para llegar a otra,
la de mi vecino nuevo
Ese hombre viene y va
miro sus movimientos en la casa
Me inquieta este vecino
de mirada aviesa.
En su balcón pájaros extraños,
paraguas, rollos de pergamino
y una gata.
Habla por teléfono mientras se desnuda,
es alto, tiene la piel escrita.
Entra en un cuarto,
ya no veo.
Me inquieta espiar a este vecino.
Sale del cuarto y se apoya en el vidrio
es
aquel hombre de sombrero gris,
con quien hicimos el amor hasta el amanecer
un par de ocasos, un par de año
y nos fuimos
Nunca supe quién era
y ahora,
es
fue mi vecino
De “El protegido del ciervo”, Editorial Último Reino, Buenos Aires, 2012
UNA MUJER EN EL AIRE
El viento desteje las alianzas
de la sangre
y el aire tiene ese desparpajo
de torcer el viento
para que el hombre y la mujer se pierdan
sin que nadie intuya
que adentro de ese hueco de aire
hay una mujer entera
llevando a cuestas a un hombre
entero
que no sabe que existe.
Un instante en el aire
un infinito eterno.
Una mujer en el aire un instante.
Una mujer y un hombre en el aire
un infinito.
De “El protegido del ciervo”, Editorial Último Reino, Buenos Aires, 2012.
Semblanza.
GRACIELA ARÁOZ
Nació en Villa Mercedes, provincia de San Luis. República Argentina. Es Profesora en Letras, y Licenciada en Filología (Sección Hispánica).
Es presidenta de la Sociedad de Escritoras y Escritores de la Argentina, (SEA. Integró el Consejo de Redacción de la mítica revista de poesía Último Reino. Es la Directora del FIP Festival Internacional de Poesía de Buenos Aires, Argentina e integra como fundadora el Movimiento Mundial de Poesía y la Red Nuestra América
Ha participado en más de veinticinco Festivales Internacionales de Poesía y ha sido jurado de importantes Premios como el de Casa de América y el Iberoamericano “Pablo Neruda”, el premio de la Crítica de la Fundación El Libro que lo integra hace más de una década, El premio municipal de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, entre otros.
Obtuvo en España el Primer Premio Tiflos de Poesía, el Primer Premio de Poesía Vicente Aleixandre y el Segundo Premio Carmen Conde., Gran Premio de Honor de la Fundación Argentina para la poesía, entre otro reconocimientos internacionales y nacionales. Ha sido traducida al japonés, turco, chino, árabe, alemán, portugués, inglés, croata, rumano, italiano y francés.
Y se le han otorgado importantes premios a la trayectoria tanto por su obra y también como gestora cultural.
Entre sus libros están: Equipaje de Silencio, Itinerario del fuego, Diabla, El protegido del ciervo, El río que escribo y varios ensayos sobre lectura y la mujer
Entre el 2022 hasta hoy le han publicado antologías en Honduras, Bolivia, Nueva York.
Milita por la poesía, la luchas colectivas, el derecho de los escritores y las escritores y la libertad.