Poemas de Rue Parthenais

Poemas de Rue Parthenais



Los Poemas de Rue Parthenais surgen de la intensa experiencia transformadora que supuso para Agustín Mazzini viajar a la provincia de Quebéc, en pleno invierno canadiense, con una beca de creación. El frío, la soledad, la sensación invencible de extranjería, las caras y los perfumes dialogan con un yo poético, que une deslumbramiento, pesimismo y desamor, en estos poemas cuyas principales virtudes son la fuerza de la imagen y la potencia metafórica. La voz de Agustín
Mazzini atraviesa -melancólica y con renovadas influencias de los movimientos Simbolista y Surrealista- las páginas de una intemperie lírica para compartir con el lector las sensaciones de este vieje que llamamos vida. Desde Rue Ontario a Boulevard St. Laurent / vas por la nieve con la carta de una mujer enterrada en tu cuerpo. / La sombra del miedo escribe palabras en la lluvia / y girás por el hueso de la tiniebla.




MONTREAL




VII
Un jazmín mengua el aire de La Fontaine
y los muchachos hierven el corazón de un conejo de hojalata.
Mano a mano, se pasan el cálido iris de una fruta,
venden baratijas, se cortan mechones de pelo.
Entre los beats de Rave y Manu Chao,
la lumbre fugaz del crack sube a los cuartos de sus arterias,
y ellos tiemblan, blancos como catedrales de morfina,
absurdos como los pétalos de la nada.


VIII
La estación Rosemont y los estudiantes de ópera.
Parabrisas nevados, el Pierre Elliot Trudeau,
Sandra, Jérémie, Rosita, Jean-Sébastien.
Los malditos oficiales de migraciones.
El Queen Elizabeth y su habitación 1742
(Aquí fue el bed peace.
Lennon, Yoko Ono ¿Sabe?
Por una propina
le muestro el cuarto.)

La Maison de la Poésie,
Esquise muá,
Where is Parc La Fontaine?
Cajas de Grolsch, Dépanneur y Meteomedia.
La nieve es roja a través de los semáforos.

Sorry I don’t
speak French.
Referéndums y nacionalismo. Cónsules,
atardecer en Mont-Royal, Leonard Cohen,
las meseras del Darling y el Barrio Latino.
I’m from Haiti… Haiti
no spanish.

El ecologismo, el Plateau, las vidrieras de St. Catherine,
la pena de los inmigrantes, Ville-Marie, las escuelas.


Estos son los árboles al costado de la autopista.





FRASES


mirá
la frase yo para vos
gira en círculos como perro
la frase lo que me falta es tuyo
existe en un tiempo que no existe

en la frase alguien me despertó
una cabeza larga humo por las sienes
y en la frase la noche duerme en mi cuarto
una mujer no me quiere mirar

sobre la frase mañana será otro día
el cielo esconde una flor despintada
y la frase estamos juntos y amanece
es un muerto que sale de la muerte
arma un cigarrillo

y vuelve
a la muerte
en la frase estoy solo

alguien derriba la puerta
a la que el deseo llamó
para decir la frase no me busques
hasta que una voz le sonríe
por favor, esperame

tuve que morderme los labios
contra la frase no lo sabía
y un ángel se rompió al oír
la frase no te quiero ver más

cuando este incendio me busca
por la frase no sé qué más hacer
mi cuerpo es otra vez un lugar
ideal para tener frío



VERSIÓN LIBRE DE ANGIE


Inspirado en las memorias de Keith Richards


Para Anita Pallenberg, en el día de su muerte.


All the dreams we held so close
seemed to all go up in smoke

The Rolling Stones



¿Cuándo va a desaparecer el dolor?
¿Somos dos pétalos a la deriva de la bruma?
¿Qué sol oscuro se pudre en el cielo?
¿El fin será en este circo de prostitutas y payasos?
No me respondas.
Oírte es como rezar en la frente de un cuchillo.

Angie,
doy toda la luz de los seres que vuelan en tus ojos
por saber en qué momento el amor se convierte
en una columna incapaz de sostener los sueños y la vida.
Teníamos los abrigos vacíos y el mundo nos aplaudía, Angie,
¿de qué sirve ser superestrellas de rock
si nos arrastramos por las cloacas y comemos
nuestra propia mierda con los labios húmedos,
rodeados de aduladores, bolsas, jeringas descartables?

¿Fue demasiado?
¿En dónde estaba el papel
que hoy nos roba la nostalgia para hacer su rúbrica?
¿Te acordás de las noches en que lloramos juntos?

Tus besos
aún tienen el sabor de aquello que jamás podría irse.
Angie, adondequiera que mire veo tus ojos.

Por eso,
dejame decírtelo de otra forma:

¿No es tiempo de despedirse?
¿No es bueno estar vivo?

Nadie puede decir que no lo intentamos.

XIV-VI-2017





PERRO

Praise to our faring hearts
Dylan Thomas

De a poco, se va haciendo de noche
en el perro gris que me da vueltas por el alma
y hace fuerza para no vivir llorando.
Desde la belleza de la vida
se lanza al deseo a tener hambre
y se lanza a la calle a tener hambre
y se alimenta de la ensoñación que es
el amor cuando el pasado lo toca.

¿Oyen gemir a su corazón de crayón partido?




Agustín Mazzini (Buenos Aires, 1993) ha publicado los poemarios El cielo no termina de quemarse (suri porfiado, Argentina, 2017), Poemas de Rue Parthenais (Editorial Difácil, España, 2021), Su corazón una moneda (Aguacero Ediciones, Argentina, 2021). Ha recibido, entre otros, Premio Nacional “Bustriazo Ortiz” Para Jóvenes Poetas y el XIX Premio Internacional de Poesía Joven “Martín García Ramos”. Finalista del I Premio Hispanoamericano de Poesía “Francisco Ruíz Udiel”, fue becado por el Ministerio de Cultura argentino en convenio con el Conseil des Artts et des Lettres du Québec para una residencia de creación en Montreal. Condujo el programa online de poesía “Puentes de papel” y ha ofrecido conferencias sobre poesía y participado de festivales nacionales e internacionales.