1
Pubis, horizonte de inquietud y deseo,
invocación de lo salvaje.
Sin temor a la luz,
profesan los dedos
el ritual de la caricia.
La verdad es un relámpago:
Somos nuestras cicatrices.
2
Impasible medita el agua
ante el desasosiego.
Es tan frágil la calma que,
a pesar de su memoria,
cualquier roce la destruye:
gota,
piedra,
pluma
poner el cuerpo en movimiento
es prodigarnos otra herida.
3
Mi madre teje un suéter blanco.
Termina el cuello que me ahorca y sonríe.
No regresan al capullo
alas que toca el viento,
le dije.
El filo de mi palabra
alcanzó una vena.
Agonizar es un verbo compartido.
4
Sobre el canto del gallo,
mis lágrimas.
Detrás de él,
la noche oscura.
Amanece.
5
Moverse en angosturas
requiere delgadez y liviandad.
Los pájaros cantan en las ramas,
hacen nidos,
observan las direcciones del viento,
la intención de los gatos,
la madurez frutal.
No siempre es necesario volar
pero hay que tener conciencia de las alas.
Estos poemas hacen parte del libro Saharasia (Almácigo Ediciones, 2024).
Nallely Guadalupe Tello Méndez es originaria de la comunidad de Santos Degollado, Etla, Oaxaca. Su obra
es parte de las antologías Como si estrechara tu cuerpo. Poetas nacidos de 1970 a 1989 (Dilema Edición-es,
2019), Escribir es lo desconocido (La Sociedad de las Poetas, 1450 Ediciones, 2022), Escritoras en Oaxaca.
Jam mujeril en la “Nueva Babel” (Comelibros Editorial, Nueva Babel Café Cultural, 2022). Su primer libro
de poesía se titula La tierra que nos separa (Casa de las Preguntas, Dilema Edición-es, Colectivo editorial Pez
en el Árbol, 2020). En 2022 publicó el libro infantil Mi tío, el sastre (Colectivo editorial Pez en el Árbol) y en
2024 el poemario Saharasia (Almácigo Ediciones).

