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Jaramar, manifiesto de un canto táctil

Entrevista realizada por Andrés Cisneros de la Cruz




El canto es la tiza con la que pinta Jaramar, compositora, productora, gestora, escultora y admiradora de la música de Angelo Badalamenti y del cine de Xavier Dolan; poeta que canta y dibuja, Jaramar, lectora de Rosa Montero, esta ocasión nos entrega un álbum completamente compuesto por ella: Memoria, que incluye dos series de canciones, llamadas El Tiempo Circular y La Invención de Mí

«Aquí lo que yo quería explorar, con puras canciones mías, era la idea de que nosotros somos nuestra memoria. Pero al mismo tiempo, la memoria es un acto de creación y nos la vamos inventando a lo largo de la vida. Por una parte está la memoria ancestral, esa que se transmite de generación y generación y de siglo en siglo, a través, en mi caso, de líneas femeninas, de mujeres ancestrales que han tenido las mismas reflexiones que yo me sigo haciendo ahorita, que continuan buscando su identidad y su ser, su persona, de la misma manera, y con un sueño, y similares miedos, dolores; todo. Esa constante heredada de generación y generación. Por eso se llama El tiempo circular«.

Jaramar es sin duda una de las figuras estelares en México. Ha cantado en múltiples lenguas originarias, tanto de México como de otras latitudes. Tiene una discografía policromática con 16 álbumes, que incluye El hilo invisible, una colaboración con El Cuarteto Latinoamericano, con el cual le fue concedido el Latin Grammy como mejor álbum de música clásica, en 2016.

Con su estilo personalísimo y una banda de brillantes músicos, Luis Javier Ochoa, Alejandro Fernández Figueroa, Carlos Sánchez Vilches, entre otros, Jaramar deleitará a su público el 21 de noviembre en el Teatro Esperanza Iris, y en ese contexto, nos platica de su experiencia como compositora y la gestión cultural detrás de un gran espectáculo.

«Memoria, es un viaje de una idea que estaba dándome vueltas desde hace mucho tiempo. La segunda serie de canciones me costó más trabajo, porque para la primera  tenía las cantigas de amigo, pero para esta serie yo estaba completamente libre, porque será una memoria presente, inventada, y lo que soy, lo que sueño y deseo está mucho más cercano, entonces hay tres secciones, que son las que forman parte de La invención de mí.

¿Cómo es que piensas un álbum? «Cada disco es el primero: desde Entre la pena y el gozo del 93, cada disco mío es un disco conceptual. Entonces voy con un proyecto completamente compuesto por mí y otro proyecto con canciones diversas; porque después del grill de ese momento, siguió una compilación que sacó Intolerancia, que se llama, Rosa de los vientos, que sacó con el sello Cassette.

«Y luego vino el El hilo nvisible, que son canciones sefardíes. Después llegó Sueños, que es un proyecto compuesto completamente por mí, luego en el 2022 salió mi disco, en el marco de la pandemia, Todas las naves del mundo, que es casi todo sobre mestizaje, canciones del siglo XIII y dos composiciones mías.

«Ahorita viene Memoria, que es completamente compuesto por mí, y que en particular lo sentí como una especie de manifiesto, como una cosa bastante personal».

Jaramar es un camaleón con piel textil y postura sonora, el espacio plástico del escenario y el color musical se hace palpable con su voz.

«Hay un género que yo he cantado desde hace muchísimos años, desde antes de que empezara mi proyecto solista, que es un género medieval, y son las cantigas de amigo del siglo XIII, de España, de la costa de Galicia. Son canciones de mujeres, cantadas por mujeres, de mujeres a su amado, el amigo era el amado, cantigas de amigo.

«Son canciones para lidiar con ese mar que lleva a la memoria, esos recuerdos, mensajes de añoranza, duda, de preguntas. Y el mar está presente, no nada más en este disco, está presente desde Diluvio, y desde mi primer disco.

El primer disco de Memoria es acústico, y de pronto imaginé una pecera como partitura, y en el segundo disco sentí a los peces como el fluido mismo del río…

«Claro, completamente acústico, solamente guitarra, violín y contrabajo; yo trabajé en solitaria mis maquetas, porque iba a ocupar instrumentos muy concretos, y ya con los músicos ver para que hicieran los arreglos y las partituras para guitarra, violín y contrabajo. El segundo es electrónico y es un paralelismo entre la fugacidad de la memoria y el poder descubrir quién soy yo realmente. ¿Quién soy yo? ¿Qué es mi memoria? ¿Me muestra lo que soy? ¿Quién soy? ¿Todo el tiempo estoy tratando de descubrirme?

«Entonces, la canción habla de ese que ves en el espejo y que tratas de entender todos los días. Es como un pez, un pez que pasa fugazmente y que no logro, no logro jamás domesticar, es como un brillo en el agua y así entra y de pronto lo veo pero no, ya se me esfumó. 

Me imagino un pez indómito, justamente, como la memoria, y percibo como si fuera un solo poema, como si fuera un gran canto.

«Te digo, yo lo concibo como un todo, siempre cada disco. Esta idea de los sencillos, de la política o la estrategia del lanzamiento actual, que desbarata un disco y la gente consume de otra manera, la música. Y las plataformas te obligan a que tengan que lanzarse sencillos porque tienes que estar haciendo novedades y todo eso.

«Yo escribo todos los textos primero. La mayoría de quienes yo conozco escriben simultáneamente textos y música, o hay gente que escribe la música primero. Claro. Yo no puedo, yo parto de lo que quiero decir. Entonces, primero escribo mucho, son periodios en que leo mucho; luego empiezo a acomodar los temas para desarrollarlos. Y ya que tengo un montón de textos, es cuando empiezo a trabajar la melodía primero cantada antes de armar armonías. ¿Cuál va a ser la melodía? Ante un teclado empiezo a ver cómo respira el texto, a corregirlo, a comodarlo, a cantar cómo puede ir. Porque para mí un texto tiene que poderse decir y cantar de la manera más natural, odio los textos forzados, así metidos como por calzador ahí.

«Y ya el texto mismo me dice si va a ser 3/4  o si va a ser en 4/4, cómo va a ser la métrica, ¿cómo es el fraseo?, entonces empiezo a grabar maquetas. Eso me tomó poco más de dos años, los dos discos, en 2023 ya tenía todas las maquetas terminadas y se lo presenté a mis músicos, miren, esto va de esta manera y luego empezamos a ensayarlo, porque los arreglos son de música de cámara, como te darás cuenta están muy integrados los tres instrumentos. Había mucho interplay entre los tres instrumentos, entonces era necesario hacer partituras muy precisas.

«El segundo disco que es electrónico fue de una manera muy distinta, lo trabajé con Luciano Sánchez que es el productor de los dos discos; le dije a ver cómo podemos grabar esto, él hizo prearreglos a partir de mis maquetas, pero ya pensamos en gente muy concreta: para la guitarra eléctrica y en unas cuantas canciones hay un chelo; pra lo electrónico, teclados, programación, etc., Luciano invitó a dos colaboradores para que trabajaran con él, se repartieron el material y yo revisaba con él todo.

¿Y el mercado, la industria, los escuchas, cómo te lo vas a plantear?

«No me lo voy a plantear, ya me lo planteé y ya existé. No puedo dejar de hacer mis físicos, tengo los físicos de cada uno de mis discos, porque para mí el objeto es bien importante y todavía sé que de ahí parte el público mío, mira, está bien lindo, toda esta parte es mía, trabajé con el diseñador, pero yo hice las pinturas. Sí, todas las cartas son pinturas mías.

«No me da miedo hacer un disco distinto cada vez y que el público diga, ‘¿ay, por qué está haciendo eso tan raro? si ya había aprendido a ser esto otro’, o por qué ya no canta las que nos gustan y ¿por qué ahora canta eso, verdad? No importa, seguro por ahí hay alguien que sí quiere escuchar esto que yo necesito hacer. Mira, nunca sé cómo le voy a hacer para seguir viviendo y comiendo y pagando todo el año próximo.

Y cundo ocupas esta lengua escura… «No es la lengua escura, es oscura y lo que pasa es que estás hablando de este siglo: es la lengua de los judíos españoles del siglo XV. Los judíos sefardís, hablaban en ladino, que es un español arcáico, hay muchas canciones que yo he grabado de sefaradí, entonces he dicho. La prima vez que te vidí de tus ojos me enamorí, así. La noche está escura en lugarde la noche está oscura.

Sí, bueno, tenía que preguntarte justamente sobre eso, y también sobre la canción de Palästinalied (Canciónde de Palestiana) que tú interpretas de la época de las cruzadas, y que nos hace pensar en la situación que vivimos ahora, ¿tú cómo las estás viviendo?

Qué pienso del contexto político, pues que es un genocidio, que estamos viviendo tiempos terribles y que espero que el arte y la creación nos salven de la destrucción. Tiempos terribles, tenemos a Trump arriba haciendo desastres e idioteces, el mundo está en manos de un idiota, cometiendo atrocidades, es impensable, como ser humano denigra a otros seres humanos, por arrogancia y poder. En México lo vemos también, la crisis por los desaparecidos, las mujeres asesinadas.

«Pero aún así seguimos viviendo y seguimos creando y seguimos buscando la luz. ¿Qué te puedo decir? Esas canciones que canto yo de los judíos españoles, es porque mi postura no es antijudía, es antigenocidio y en contra de las las acciones del Estado de Israel, que no aprueban muchísimos judíos.

«En el siglo XIII en España convivían pacíficamente y se nutrían unos a otros, los árabes, los judíos, los palestinos y los cristianos, hasta que los reyes católicos decidieron que… necesitaban acabar con el interior, con su hermano y correr a los judíos, ¿verdad? Pero por decisiones políticas y económicas… pero existe toda esta resistencia, que es al fin de cuentas, mantener el arte.

¿Qué poetas te han acompañado en este periodo?

«Leo mucha poesía cuando estoy escribiendo, componiendo y sí, aquí busqué a Alejandra Pizarnick, María Baranda, y salió Rosario Castellanos, mujeres, sí, sí, sí, Dylan Tomas también, pero esta vez no, para esto fueron, yo creo que ellas, ellas tres, a las que más leí, y otra escritora, Rosa Montero mucho, porque ella tiene un libro que se llama La loca de la casa, que habla precisamente sobre eso, cuando yo la leía hace años se convirtió en mi libro de cabecera durante mucho tiempo, todo lo tengo subrayado, todo anotado, porque la loca de la casa es la imaginación, la creatividad».

Y el país de Jaramar, porque el concepto de nación puede ser tan diferente. ¿Cómo concibes este tu país? ¿Cuál es tu país?

«Cuando yo hablo de país, mi país… en mis canciones, hablo más de un universo personal. Ese mundo que se construye de lo que te rodea, el lugar que habitas y va mucho más allá de un lugar geográfico. Es todo de lo que te has rodeado y que consideras te edifica y consideras propio.

«Yo soy mujer y soy mexicana. Aunque he vivido en varios momentos de mi vida fuera de México, el hecho de que soy mexicana es lo que me ha influido a lo largo de la vida. Crecí con padres artistas y gracias a ellos… mi papá era museógrafo y viajamos mucho por México, es decir, conocí México muy de cerca. Crecí oyendo música… mi mamá era bailarina. Crecí oyendo música jarocha, música huasteca, sones. Viendo cómo se tocaban o escuchar hablar de eso. Mi papá estaba rodeado de pintores mexicanos haciendo exposiciones, haciendo museos. Mi nombre es huichol, o sea, es wirrárica, Jaramar es un nombre mexicano, de la cierra huichola.

Hay una pregunta que transita continuamente es tus canciones: ¿quién soy?

«La pregunta en sí: la pregunta que te transita, qué bonito lo dices, porque  transita a todo lo largo de los dos discos. Sí, ya tengo muchas ganas de seguir. Mira, eso se ve mucho en mis canciones, creo que hay bastante tendencia a la oscuridad en mis textos, pero suelo a ver también un rayo de luz. Hay como una búsqueda innegable de ese brillo de luz; no pierdes la fe de que se va a poder.

«Yo siempre digo y lo creo firmemente, que esta actividad mía, los que la hacemos, sobre todo si te mueves en el medio de la independencia, no tienes el futuro previsto, una chamba fija, yo desde luego, en mi vida solamente los primeros cuatro años o cinco, máximo, de mi vida profesional, tuve una chamba fija, nunca más he tenido ni un sueldo fijo ni seguro social, ni plan de retiro.

¿Cómo mantener tanta constancia?

«No nada más eso, sino cada proyecto que en el que me embarco no sé cómo demonios lo voy a poder resolver, de dónde lo voy a financiar, cómo lo voy a producir, si voy a poder conseguir los apoyos financieros para pagarle a todo mundo. Si una beca de producción por acá, otra beca de producción por acá, un apoyo del Fonca, por acá, uno no sé qué para poder hacer los proyectos porque finalmente son independientes.

«Sí he tenido apoyos de las disqueras independientes con los que trabajo, que son parte de mi barco y han resuelto ciertas partes del asunto. Pero eso me ha dado una absoluta y total libertad en donde cada disco, a diferencia de muchos artistas, cada disco yo soy la que elige al último, cada disco he sido yo quien ha decidido de qué se trata y como quiero que suene.

«Y trabajo con gente que agradezco profundamente, con un equipo que cree en mi proyecto. Se han subido al barco conmigo y se la juegan cada que nos subimos al escenario y que nos cuidamos las espaldas. Resulta algo tan bello al final, que nos alimenta.

¿Qué es lo que más goza Jaramar? «Probablemente, más allá de los momentos en que estoy abrazando a mis hijos, el lugar donde soy más feliz, es el escenario: es el espacio que me ayuda a ir siendo cada vez más quien soy porque yo es un camino que no tiene fin y no me da miedo correr riesgos. Y eso lo agradezco tanto».

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