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Un duelo con la vida, la edad de la marea por Andrés Cisneros de la Cruz

Premio de Literatura 2025 “Félix Dauajare Torres” · Categoría de poesía · Ayuntamiento de San Luis Potosí
Museo de Arte Contemporáneo de San Luis Potosí · Craduría: Santana García



Celeste Alba Iris enfrenta el duelo de una manera creativa. Ese luto humano
—al que alude José Revueltas— que tiene que ver con trascender la muerte del
padre: aquel que significó una época, una temporada que atraviesa el siglo XX
y que en este siglo XXI se trasluce en una nueva mirada. El patriarca, el
humano, el cuidador, la figura. ¿Qué significa ese diálogo con el horizonte? El
padre que se diluye en viento. La muerte como una transformación, o el modo
en que los seres amados reciben a sus muertos.
Alba Iris ha desarrollado una agudeza en su pluma que es a la vez suave pero
contundente. Que deja caer la densidad de la conmoción pero que al mismo
tiempo la disuelve en una acuarela de sensaciones, y que aligera entre los
versos la tesitura que se transforma en guión, en puesta en escena, en objeto: un
paraguas, un cubrevientos, un impermeable. Versos que se escurren, que toman
la forma tangible y no habitan sólo la página, sino que se desplazan hacia el
museo.

Pero ¿qué es un museo ante el estallido de un instante que se concreta en
objetos animados por la poesía? Es decir, esa creación que hace no solo
soportable el dolor de lo que se transforma, sino que entiende la edad de la
marea.

La edad de la marea es a la vez un libro, una instalación y una serie fotográfica
de instantáneas que pueden ser lugares, cielos del ser que va a morir —que se
vuelve espuma o que, desenfocado, pareciera irse borrando— pero traduciendo
a la vez en materia tangible. ¿No es el objeto un intento por tocar lo que nos
habita dentro y desconocemos cómo hacerlo visible? ¿No es el objeto una
traducción de lo que nosotros inventamos? ¿No es la memoria el lugar perfecto
para ecualizar nuestros intentos de entender lo que aparece como real?

a merced del oleaje una noche cualquiera

La conciencia del infinito y, a la vez, el misterio de lo continuo: el mar como
nuestro origen, y la costa o la isla —dice—, la península. Todo lo que rodea y
no termina de rodear al mar. Todo lo que parece tierra y que no es sino esa
contención de lo más profundo de los océanos. Ahí es donde nos lleva Celeste,
con estos doce poemas visuales y dos instalaciones, que se expusieron en el
Museo de Arte Contemporáneo de San Luis Potosí bajo el nombre de Poesía
expandida, que se aleja y vuelve, como apunta Santana García, quien realiza la
craduría. El montaje tanto del objeto como del verso nos da un viaje al lugar
donde el acontecimiento es una caja de fantasmas.

sostengo tu imagen
en la pupila
entre el rezo y la plegaria
la cara parece mía pero los ojos no
un montón de olas mansas
para este pecho poco profundo
tengo la mala costumbre de confiar por la boca
[…]
de perder un calcetín en cada sueño
aún repite su nombre

La poesía contemporánea ya no se limita a la página impresa: responde a la
convicción de que el poema no se agota en la lectura silenciosa, sino que puede
habitar los espacios y el cuerpo de quienes lo reciben. En cada poema visual la
palabra se transforma y el espectador se vuelve parte de la experiencia, inmerso
en un oleaje de sentidos. Cada pieza —a veces isla, otras península; a veces
costa, otras estero— se erige entre los pulsos de lo que fue y lo que todavía
insiste en ser.

No se esperaba tanta lluvia · Instalación

Impermeables blancos suspendidos en hilo de nylon —un impermeable adulto,
uno de niño, un poncho, un paraguas y dos pares de botas cubre calzado—
flotan en el espacio museístico como cuerpos sin cuerpo. Cada prenda lleva
impreso sobre su superficie un fragmento: Escucho el aguacero de tres días, la
distancia es líquida, Trasmina en mapas húmedos, Hay un charco en mi pecho.
Sobre el piso, bajo los impermeables, la impresión en vinilo completa el
poema:

Y tú me has dejado tan sola
que en medio del nuevo diluvio universal
Ni siquiera te extraño

Urdimbre amorosa de trapo · Instalación 2

Una atarraya de dos metros de diámetro desplegada en el espacio, de la que
cuelgan veinticuatro piezas de papel mina con texto poético impreso en vinilo.
La red de pesca sostiene en sus mallas todo lo que el padre fue: cada pieza
nombra una tela, una cobertura, un tejido —

tu lienzo · tu alfombra · tu tapete · tu mandil · tu mantel · tu
servilleta · tu paño · tu vendaje · tu frazada · tu pabellón · tu sábana
· tu felpa · tu cortina · tu toalla · tu traje · tu pañuelo · tu costal · tu
turbante · tu velo · tu vela · tu capote · tu andrajo · tu sudario · tu
bandera

La edad de la marea de Celeste Alba Iris es la conciencia del infinito y, a la
vez, el misterio de lo continuo. El mar como nuestro origen. Todo lo que
parece tierra y que no es sino esa contención de lo más profundo. Este
poemario confirma a Celeste Alba Iris como una voz madura, consciente de la
escritura como resistencia.







Semblanza

Celeste Alba Iris Rodríguez García

22 de agosto de 1968, Ciudad Victoria, Tamaulipas. Licenciada en Ciencias de la Comunicación, Universidad Autónoma de Tamaulipas. Colegio de Escritores de la Frontera Norte (SOGEM). Especialidad en Arte Moderno y Contemporáneo, Facultad del Hábitat, UASLP.

Celeste Alba Rodríguez nació en Ciudad Victoria, Tamaulipas, pero reside en San Luis Potosí desde
2014. Durante su juventud mostró un notable gusto por las letras y fue su talento natural lo que la llevó
a publicar sus primeras obras y obtener sus primeros reconocimientos. Ha destacado en el ámbito
literario no sólo a través de sus publicaciones, sino también mediante la creación de espacios para la
promoción de la lectura y la escritura. Fundadora de diversos talleres y cursos, ha trabajado
incansablemente para acercar a más personas al mundo de la literatura. Su compromiso la llevó a
realizar una residencia artística en Cuba con el proyecto La isla de tus ojos. Mujeres de la poesía
cubana en el siglo nuevo. Fue nombrada cónsul en México por la Asociación de Escritores de la Costa
en Cartagena, y ha participado e impulsado varios portales electrónicos dedicados a la difusión de la
poesía contemporánea. Su obra ha sido publicada en numerosas antologías y ha colaborado en
proyectos literarios y artísticos en diferentes estados de la República. Actualmente continúa su labor en
el “Club de lectura y escritura con Celeste”.

Premios recibidos
1997 · Premio Estatal de Poesía Joven Juan José Amador, Universidad Autónoma de Tamaulipas
2025 · Premio Municipal de Poesía Félix Dauajare Torres, por La edad de la marea

Antologías
Anuario de poesía 1988–1989. Ciudad de México, Instituto Nacional de Bellas Artes, 1990.
Entre el Pánuco y el Bravo. Una visión antológica de la literatura tamaulipeca. 1995.
Poetas de Tierra Adentro II. Conaculta, 1994.

Poesía
Cualquier día de la semana. Ciudad Victoria, Consejo Estatal para la Cultura y las Artes de
Tamaulipas, 1994.
Costumbre de vivir. Ciudad Victoria, Universidad Autónoma de Tamaulipas, 1999.
Lunafaz. Ciudad Victoria, Instituto Tamaulipeco para la Cultura y las Artes, 2011.
Abierto por inventario. Ciudad Victoria, 2013.
La edad de la marea. H. Ayuntamiento de San Luis Potosí, 2025

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