Selección de poemas por Jesús Eduardo Díaz del Castillo García

*
De una textura suave como el humo
a veces siento olvidar la voz que clama. 
piedra de rio mis ojos 
besan el agua.
Tierra encerrada en el asfaslto respira
un venero.
Venero bajo el Xitle y las rocas de las iglesias.
Venero que camina entre pregones de tamales
venero de mis manos inertes ante la piedad
venero que observa la muerte
que a dios pertenece.
Me han sembrado en la periferia mas abrupta
en la sombra más apacible.
Recuerdo cuando en la noche,
casi muero en mi casa.
Era un día como esté y sus ojos
siguieron brillando 
bajo la noche llena de sauces.

























*
Y se ancla la noche a las nubes 
donde muere la distancia.
En la tumba de la oscuridad permanece
un cuerpo dormido
anidando recuerdos
y experiencias sin tiempo.
Porque si el cuerpo materia fuera
y no polvo del destino
la noche no sería una
sin los espacios donde la
nada habita.
Las puertas del paraíso anidan nuestro infinito
y somos por la carne
la representación del cielo.


























*
Lamentaciones de los perros
que avisan de las sombras. 
Llora el niño sofocado o 
con hambre
no sabemos.
Los grillos llaman a Dios y los gallos al Sol.
como la solas de la bahía.
vienen y se van
regresan y se retraen
aparecen y se esconden las figuraciones
otra vez
los perros las delatan.
El llanto del niño se ha vuelto silencio que me sueña
Estas palabras se vuelven 
un aviso
Este silencio: el suspiro del aire
que tiene vida
que tiene llanto
que se vuelve uno con tu temor y tus cantos
¿Quién es?
¿Quiénes callan 
el coro y el eco de los perros?
La arena es mi resguardo y el mar mi sustento
Miro un ave nocturna que vuela
como una mariposa que ronda la luz.
Se me pega la noche a la piel
Regresa el silencio:
se callan las almas.
El niño te sueña entre palabras:
su llanto nombra lo que callas
Vigilas el mundo 
¿Duerme tu alma?
Regresan las nubes y te dicen
"Calma"
"Sueña mijito"
"¿Qué te pasa?"
Vuelve la paz y regresa el alba
sonríes, perdonas, sientes y amas.
"Nos iremos entre la noche de cierto camino
guardando nuestra sangre santa
pero habremos de volver
dándole al mar las gracias,
los perdones.
Seremos las estrellas,
aliento desierto
que duerme en nuestro verbo.
clamaremos al viento
las suplicas
los rezos.
Permaneceremos otra vez
más allá de su tiempo"








                                                                                                    


















*
Sombra de la voz,
piel del olvido,
ausencia enervante, 
silencio material. 
Viene el abismo como un rezo y 
se cae el horizonte entre mis manos.
Dibujo la oscuridad entre mis labios,
respiro la falta de luz.
Me redimo en la ceniza, canto al
polvo de los días, a la muerte entre las horas,
al profeta de vendimias, al hartazgo de esperanza
a la falta de memoria, al descanso del mediocre, a la
puerta falsa, a la falta de destino.



































*
Mi voz 
acaricia un sueño. 
Un silencio me nombra y vuelvo y
mi voz de ángel muerto busca la luz 
entre el abismo.
mis ancestros sin tierra callan,
sus ojos son de sombra.
Soy mestizo, la palabra que me habita
es de sal y llaga abierta,
palabra de oquedades, 
unción de moribundos.
Voy entre pasos,
descifrando lo indecible, miro el
abismo que entiendo y nombro. 
Lo miro todo a plenitud, 
soy un sabio u otro enfermo mental.








Jesús Eduardo Díaz del Castillo García. Nacido el 22 de Enero de 1986, en la Ciudad de México. Comienza a temprana edad su labor literaria obteniendo dos premios a nivel zona escolar, relacionados al nivel secundaria en los concursos de «Cuento » y de «Guiones Radiofónicos» respectivamente. Es seleccionado para formar parte del libro III Encuentro del Taller de Creación Literaria del CCH con el cuento titulado El Último Asiento. Ingresa a la carrera de Letras Hispánicas en la UNAM cursando únicamente dos semestres comenzando en ese entonces una vida digamos azarosa, razón por la cual escribe por intervalos de tiempo así como otros tantos de silencio . En el año 2011 Durante su estancia en la ENAH (Escuela Nacional de Antropología e Historia) cursando la Licenciatura en Lingüística publica en el boletín escolar el cuento breve La Enredadera. En 2013 participa en el concurso para conformar la Biblioteca Infantil Los Libros del Rincón convocado por CONACULTA y la SEP siendo elegido entre los finalistas a nivel nacional por su texto Ramiro y Fili, narración dirigida a niños, enfocada en la amistad de un niño y su gato. Durante su estancia en San Cristobal de las Casas hace algunos años, colaboró con edición y promoción, así como algunos textos en la Revista Lascasina de David Molina Urbina.

Compartir

Otras cosas que podrían interesarte

Poesía de Laureano Asoli

Silenciosa e invernal El cielo genera sombrasa través de las hojasque iluminan la nochesilenciosa e invernalmientras silban los autosrecorriendo Boulevard

Leer Más