LA CASA EN EL ESPEJO (2015)
La grieta
De puntillas me asomo
a la grieta florida del insomnio
magma de barro
hecho cenizas
Abrazar la hoguera cada noche
hasta que mi piel calcinada
se acrisole
Derramar un poco de alcohol
para los muertos
convocarlos con el canto
explorar la grieta
y ver cara a cara
cara y cruz
al insomnio
con sus flores sangradas
La contra
Yo tengo la contra
la contra la tengo yo
el bebedizo
las flores
las yerbas
Yo tengo el tambor
el pie descalzo
Yo tengo el puñal de hueso
y en las manos piedras frías
la pócima
el bastón
la palabra nocturna
la mirada andante
Yo tengo el frío puñal de hueso
para abrirle la barriga a la madrugada
y desangrarla de luz
No es casual
Existe un impulso orgánico
una piedra angular de la que brota
un maná multicolor
Se trata aquí
y en cualquier parte
de una vivencia cristalizándose
en el borde
de una botella de agua
Es algo que invita
a despellejar la noche
a entregarme a una vorágine atravesando sinapsis
Existe un impulso orgánico
que me lleva de la mano
a lanzarme a la ventisca
que hiere
y me deshace en pedazos
en ecos
en prímulas
LIQUEN (2022)
Yo
que nunca he sabido
del dulce hacer nada los domingos
que agito mi ser en indecibles tempestades
Yo
que no sé de paz
ni de estar en una reunión
sin llegar a la hora y tomar nota
Yo
que no sé de tranquilidades panza arriba
que cuando poetizo el paisaje
lo miro desde mi angustia constitutiva
Yo
que no sé del dormir tranquilo
de los justos
ni del buen soñar
Yo
acostumbrada al desespero un día llegué a decir:
vive la poesía en la incomodidad
y no en la calma
en la grieta
en el iris golpeado
por el otro
que late
dentro de mi
en las tempestades que muchas veces
‒la mayoría‒
lo fueron solo para mí
Hoy digo:
hay una poesía a la que no he tenido acceso
es esa que no está
en el rumor de mis voces
poblándolo todo
sino
en la lengua tibia de los pájaros
Autorretrato
Fui silencio, sí
y la tarde abrió en mi pecho
la rosa de los vientos
Fui silencio, sí
y conservé intacto en mis ojos
el pulso de la palabra
Fui silencio, sí
fui otra
¿dónde está esa otra que me habitaba?
Aquel silencio no era este
que ahora poseo
no era la calma
que ahora resguardo en mi pecho
entre concreto y niebla
Esto soy
la mansa llama de una vela ardiendo
y su crepitar en mis sienes
Cilantro y laurel
De repente
en esta tarde de pandemia me desdigo
no necesito volar lejos
Reside en la calma
el sosiego, la plenitud este silencio
En mi álbum personal
es mi padre cebollín y cilantro
mi madre orégano y laurel
Instantáneas olfativas del afecto
Cuando diga canto de pájaro y bucare
pensaré siempre en esta casa, que me habita
y que va tomando otro cariz
Cuando diga calle solitaria
silencio y expectativa
recordaré estos días extraños
que me han contado al oído
la simpleza de todo:
unos aromas cercanos
la bandada de colibríes de la otra tarde
el sonido de la lluvia
y unos cielos colmaditos de sol
DESDE EL VAGON (2024)
7 Estación: Capitolio. Andén
Hay andenes que no deben transitarse nunca
cada uno cuenta su historia
la señora de ojos perdidos
el hombre que lleva el pan
el pana que viene del trabajo enflusado
aquella chama muchacha chica
con sus leggins oyendo reggaeton
aquel señor leyendo
y el muchacho cansado
la señora con bolsas del mercado
y la niña cabeceando
chupeta en mano
Hay miradas que hieren de tanta historia
de tanto fantasma encerrado en el iris
que luego se multiplica
en mi vigilia forzosa
cuando sin dormir no ceso de preguntarme
por ellos
a dónde van
qué hacen
y les invento un nombre y una historia
Todo eso hay en un andén
algunos no deben transitarse nunca
9 Estación: Parque Carabobo. Círculo de goma
A fe que a ratos
extravío la mirada
Bajo juramento declaro
que más de una vez,
vacías las manos,
he arqueado la espalda
con el gesto de los vencidos
Una pesadumbre
angosta mi mirada
la múltiple astilla de la ciudad en mi garganta
un desdecir lo dicho
A fe que a ratos
tengo fallas eléctricas
en el cerebro
me desoriento
en la caída
y devengo
otro círculo de goma
en el piso del Metro
12 Estación: Plaza Venezuela. Viajeros diarios
Incongruencia de mirarse al espejo
y cartografiarse
entre linderos de piel
¿en dónde acaba la materia
carne
vísceras
sangre
bilis
y empieza lo cierto?
Soy esto
que pulsa las teclas
o la soledad ha traspasado
mi materia orgánica
Devengo en cuadrito
en agrimensor de mi humanidad
midiendo los límites
del contacto con el Otro
el Otro me mira
asombrado
desde el borde de mis ojos
Incongruencia de mirarse
en el vidrio del vagón
y observar en detalle
los pliegues
los gestos
de los Otros que no soy
Mariajosé Escobar
(Caracas, Venezuela)
Escritora. Magister Scientiarum en Literatura Comparada (UCV). Licenciada en Letras (UCV).
Diplomado en Edición y Promoción del Libro y la Lectura (Uneartes y Fundación Editorial El
Perro y la Rana.
Ha publicado: Poemas de Insomnio y Lluvia (2011). Versos Diversos (Comp. 2011). La Casa en
el Espejo (2015) Mención Honorífica del Premio Municipal de Poesía Luis Britto García (2016).
Verbeldía, Locura del verbo (2019). Liquen (2022). Desde el vagón (2024) Mención Honorífica
del Premio Nacional de Poesía Fernando Paz Castillo (2022). Su cuento Gestación ganó el
Concurso Metro Relatos (2014), auspiciado por Monte Ávila Editores.
Ha publicado ensayos y poemas en diversas antologías y publicaciones periódicas. Ha
representado a Venezuela en la Feria del Libro de La Habana. Participó en varias ediciones de la
Feria Internacional del Libro (FILVEN) y del Festival Mundial de Poesía, en Venezuela.
Facilitadora de talleres literarios desde 2007, miembro de la Escuela Nacional Juan Calzadilla
desde su fundación, donde actualmente imparte talleres literarios a adolescentes. Forma parte de
la Gerencia de Cultura de PDVSA La Estancia, en donde imparte talleres literarios a niñas,
niños, adolescentes y adultos mayores así como también lleva a cabo actividades de
cuentacuentos y otras actividades de promoción del libro y la lectura.

