A distinta gravedad

A distinta gravedad

Juan Ariel Zúñiga

MAGO Editores, Chile, 2023





Selección de poemas


Siluetas pálidas sobre un paño chino

a distinta gravedad

parecen flotar a destiempo


Tarot

 

 

A veces al amanecer

los personajes del tarot esperan en la mesa

para jugar contigo 

 

Atacan y se repliegan 

sobre tus sábanas de piel

Se ríen de tus dudas y murmuran

a solas en otra habitación

 

Los videntes hablan de tus tragedias

Como si se tratara de una comedia ligera 

y boba

Los arcanos, te llevan por el camino del loco

del cual no sabes regresar

 

Vive con esperanza– parece decir mi perro

Contento con su hueso cotidiano

Y sin tanto peso– refieren las aves

cruzando tras los vidrios de las galerías

 

El azar es la ley del cosmos

y no los cálculos del almacenero

 

Las piedras lo saben.

 

Así transcurren los frutos, el dolor

las últimas partes de tu vida

 

En un abrir y cerrar de ojos 

cambian las trayectorias

y las escenas siguen en otro lugar

El amor te arrastra hacia sábanas nuevas

o se nos queman los enseres

en la casa abandonada

 

La luz del amanecer lo resuelve todo

 

Las cartas lo saben.

 

 

 

 

Oxidación

 

 

Cuando el frío de la edad 

todo lo desvanece

 

la llama salva del congelamiento

 

Es así: un puñal que atraviesa

la oscuridad y deja abierto 

ese otro lado

 

Como un leopardo en  la hierba

que solo espera atrapar la eternidad

en un relámpago

 

Al menos que hayas cometido un error

en algún proceso químico

Ya nada sanará

 

Ni las gigantes olas

ni el desierto que avanza

ni tus bacterias en la jardinera

 

Lo que plantas se marchita

 

Lo que amas se hace esporas

El virus pervertirá cada célula 

 

Se cae la rama

algo siempre cae con la nieve

y detiene la descomposición

 

Mientras todo se oxida

guarda llaves para subterráneos 

donde hay plantas

y almácigos 

 

Como en la fórmula química

en la que alteramos el resultado

Ya nada sanará

 

 

 

 

Cines de pueblo

 

 

La primera vez que la oímos fue 

como si algo dulce

emanara del bosque y nos hiciera girar 

sobre los árboles

Eran pequeñas esferas en ebullición 

saliendo del azafrán premonitorio 

magnetos de fuego

 

Ya es tarde para mirar atrás 

Lo que te sigue te

encontrará

 

haciendo vibrar su cola

hipnotizándote

 

Es hora de aprender que todo regresa

se adhiere a otros objetos, persiste en otras voces

 

El ruido novel que hace la

proyectora, son viejas películas desarmadas

y vueltas a editar

Bandas sonoras con óxido en la cubierta

Un espejo

 

Un derrumbe

 

Un cielo de la infancia que se repite

en cines de pueblo, en largas calles

 

ahora abandonadas.

 

 

 

 

 

 

A distinta gravedad

 

 

Con el tiempo

los cadáveres se parecen

 

Se asemejan al reflejo 

de un matrimonio antiguo

donde la sangre fluye en direcciones opuestas

 

Los ejes rotan cada vez más 

y las distancias desaparecen

 

Aquí, todo viaja. 

 

 

 

 

 

 

Inyecciones

 

 

Sales a pasear con fiebre al atardecer

Hay animales ocultos tras las ramas, hoy la lluvia 

comenzará a medianoche

 

Necesitas ayuda para entender

y dejar esas horribles inyecciones

 

Estás perdido

gritándole a las montañas

buscando reparar el daño que hiciste

 

rogando perdón a los árboles y caminos

 

Los fotones deforman tu sombra 

en el vértice del espejo

y lo que abandonaste  

ahora se devuelve

 

Cada uno carga con su propia antimateria y su falta.

 

Cuando sales a pasear con fiebre, meditas 

Hoy la lluvia vendrá más tarde, no hay culpa 

en el universo, todas las fronteras son artificiales– 

 

 

 

 

 

 

Robar la adrenalina

 

 

Los buenos momentos se acumulan

sin haber nunca tenido un álbum

 

Nadie consiguió una entrada gratis

 

Todos trabajamos juntos en la sombra

para ver un buen knock-out

 

Vamos a parques de diversiones

a robar la adrenalina de otros

Besamos otros labios

para recuperar los nuestros

Subimos montañas

para no tener nada en que pensar

 

A veces, guardamos momentos que no están

en las fotografías, secretos que no sabremos jamás

Ciertas personas leen 

para otras dimensiones ¿Sabías? – 

 

Lo que nos hizo felices fue otra cosa

Algo que nos pasó en la oscuridad

y que vuelve a hacernos reír

una ventisca en la terraza de tu casa

algunas canciones

 

Mucho después de que el tiempo termine

conseguiremos entradas gratis

para volver a ser niños y estar sobrios

 

Buenos momentos… diremos.

 

Juan Ariel Zúñiga (Chile, 1963). Ha publicado Hallazgo de musas en 1981,  Ríos sin memoria en 1991 y Entropía sucia en 2022. En 2023 obtiene la Beca de Creación otorgada por el Fondo del Libro y la Lectura. Fue fundador del Grupo de Creación Literaria Lilith, que proponía el desarrollo del Realismo Simbólico en el habitar urbano. 

 

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