Pilar Calveiro

 

[Texto leído en la presentación del No. 133 dedicado al tema de los desaparecidos, el día jueves 1 de septiembre de 2016, en la UACM Plantel del Valle]

Este número de la revista Blanco Móvil se refiere a las desapariciones. Aborda múltiples modos de la desaparición ligados, en primer lugar, con distintas formas de la ausencia y la pérdida. Ernesto Lumbreras, por ejemplo, en su texto Fragua de Gavilanes, rescata con humor y nostalgia los olores de una Ciudad de México ya inexistente, así como la poblada oscuridad de los cinematógrafos antiguos o los viejos estudios del fotógrafo que retrataba "niños marineros" y jóvenes "doncellas con ojos y bocas de vírgenes dispuesta a morir de amor”.

Verónica Ortíz Lawrenz

 

[Texto leído en la presentación del No. 133 dedicado al tema de los desaparecidos, el día jueves 2 de junio de 2016, en el Centro Cultural Elena Garro]

Uno, dos , tres, 18, 23, 39, 43, 187, mil doscientos, 4521, 7642, 10,633, 17,591, 20, 843 y no acaba la cuenta, sigue, ayer, hoy, mañana. Las cifras se acumulan sin explicarnos quiénes pudieron ser los que nos faltan. Una madre le dice a otra que llora en silencio, “yo voy a hacer lo que ya no pudieron mis hijos, voy a estudiar, trabajar, a cambiar este pinche mundo que nos maldice todos los días. Voy a vivir su futuro como si mis dos muchachos estuvieran aquí”.

Juan Domingo Argüelles

 

El jueves 20 de mayo de 1982, en el Auditorio Justo Sierra de la UNAM, el escritor uruguayo Mario Benedetti ofreció la conferencia “La cultura: ese blanco móvil”. Ahí dijo: “La cultura es un blanco, pero móvil, y esa movilidad es también una de sus más verosímiles posibilidades de salvación. La cultura tiene la movilidad de los pueblos que la generan, y en ese sentido es imprevisible e incalculable. Siempre es capaz de sacar de la manga, o del bolígrafo o del pincel o de la guitarra un recurso inédito, una nueva agilidad, una manera original de burlar al enemigo”. Añadió: “La cultura es móvil, cambiante, dinámica; sus jurados enemigos si bien a veces la hieren en sus suburbios, en sus bordes, en sus arrabales, casi nunca la alcanzan en sus centros vitales, en su esencia, en su vida perdurable y transmisible”.

José Ángel Leyva

 

[La dirección editorial de la revista Blanco Móvil hace propio lo expresado por José Angel Leyva en relación a la Secretaría de Cultura Federal. El siguente artículo fue publicado en la Revista "La otra" ]

Nueva Secretaría de Cultura en México, viejas costumbres y vicios nacionales. Ante las más recientes polémicas que incomodan a más de uno, beneficiarios, empleados, conciliadores a ultranza, oficialistas de oficio, conservadores, becarios a sueldo, nadadores de muertito, podemos afirmar que toda polémica, si nace de un motivo visible aunque inexplicable o complicado de entender es sano y necesario.  Lo enfermo y anacrónico es el silencio pernicioso, la complicidad y la complacencia convenencieras. ¿Qué cambia en esencia con una Secretaría de Cultura, que ha cambiado? ¿La burocracia y sus prácticas? ¿Sus formas organizativas? ¿Sus inercias, sus personajes y sus oficiantes? ¿Sus políticas?

Ana García Bergua

 

Hace apenas cinco años estábamos celebrando los 25 años de Blanco Móvil y ya se nos han pasado cinco más, cinco más de preocupaciones y acontecimientos tremendos, pero también cinco más de seguir haciendo lo que hacemos. Mientras pienso en tantos poetas, narradores, ensayistas, pintores e ilustradores que hemos llenado estos treinta años de Blanco Móvil con letras e imágenes, pienso en lo sorprendente que es seguir aquí, colaborando con un proyecto que se ha sostenido gracias a múltiples apoyos y a la solidaridad, la amistad de muchos y de muchas, y a la imbatible tenacidad del poeta Eduardo Mosches. En nuestros tiempos tan empresariales e individualistas, es una gran cosa poder decir que una revista es obra de la amistad y del interés de los creadores por que el proyecto de Eduardo pueda continuar, quizá porque ese tipo de continuidad es similar a la que hace que sigamos escribiendo, pintando, haciendo nuestras cosas muchas veces sin saber hacia dónde o por qué, como las hormigas que avanzan paso a paso en su labor, recorriendo un territorio que de repente, al verse desde afuera, luce enorme.