Formas de pertenecer al corazón de Plutón y otras dulzuras de Fernando de la Cruz

 

El corazón de Plutón nace de un hecho real y la nota inicial del libro anticipa:

“Escribí El corazón de Plutón en agosto de 2015, justo luego de darse a conocer en el mundo la primera foto de Plutón tomada desde cerca. Ésta y muchas otras fotografías fueron tomadas por la sonda espacial Nuevos Horizontes, la cual tardó siete años en llegar hasta Plutón desde la Tierra. Las imágenes muestran que en la superficie de Plutón existe una enorme región helada en forma de corazón”.

La poesía documental poco a poco abarca mayores trabajos en México, tal es el caso de Balam Rodrigo con Braile para sordos, Luis Felipe Fabre con Sodomía en la Nueva España y Sara Uribe con Antígona González. Todos estos libros reconstruyen contextos con materiales investigativos para mostrar una perspectiva entre la experiencia y lo informativo. Si bien, los títulos anteriores aluden a otras temáticas y a otra perspectiva por completo a la de Fer de la Cruz, en el uso de un hecho investigativo, funciona igual. Una nota científica, se convierte en fábula. Este es el punto más favorable del libro.

“Este libro es para los niños y para sus maestros y padres de familia, potenciales astrónomos o no”

Dicho lo anterior, Fer busca que el lector se sumerja primero a la “Sonrisa de Sarigüeya”, que nos hagamos parte de su mal comportamiento y de ver cómo enfrenta al resto de sus compañeros de clase. En “Corazón de Plutón” vemos el universo colocado por medio de frutas.

 

 

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Las otras dulzuras del libro, están en la tercera parte y se presenta en un fichero de especies o glosario de animales que son la guía para entender más la fauna yucateca. Así que en el libro no sólo veremos la parte pedagógica de los niños con problemas de comportamiento o adaptación escolar, también veremos poesía. Es muy difícil no caer en lo discursivo o quedarse en el plano investigativo, Fer de la Cruz logra vencer este obstáculo y focaliza desde la fauna yucateca. La ilustración de Miriam Pérez Ballesteros no puede minimizarse o hacerse a un lado, su trabajo permite la cercanía de los niños o adultos. El corazón de Plutón y otras dulzuras no caen en el tono de tratar a los niños como pocos reflexivos, por el contrario, se le busca una noción científica y astronómica, se busca que reconozcan su fauna y el respeto a las especies y a sus demás compañeros.

El autor menciona con énfasis lo siguiente:

“Este cuento en verso también se basa en la manera maravillosa como los nuevos descubrimientos obligan a la comunidad científica a replantearse viejas definiciones, por ejemplo, sobre qué es un planeta y si Plutón es uno. El cuento propone una lección basada en los principios de la pedagogía vivenciada, el aprendizaje acelerado, la estimulación temprana, el trabajo en equipo y el amor a la investigación y al conocimiento. Estos principios pedagógicos se emplean con éxito en algunos preescolares y primarias de Mérida”

No sé si realmente esto ocurra realmente en Mérida, de ser cierto, entonces Sedeculta- Yucatán tiene el trabajo de promover este libro en los acervos escolares y no sólo dar una presentación para luego meter todos los libros en bodega. Los libros deben estar en los sectores educativos de manera obligatoria y ojalá los niños y adultos puedan acerarse al Corazón de Plutón.

 

 

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