Por Maximiliano Cid del Prado

 

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Tienen los presos una gata a la que aman.

Indiferente y orgullosa la felina se pasea por los talleres

en donde los reclusos hacen su jornada.

En ocasiones los mira desde lejos retorciéndose en el piso

con sus ojos de lagarto.

En los días calurosos, 

la gata aparece dormida en la litera de algún hombre.

Al despertar

el animalito se estira en un espasmo perezoso

entre las piernas de un convicto.

Un día nefasto

la gata llegó al taller maullando locamente.

Un alacrán la había picado.

Luego de unos minutos de agonía,

murió ante los ojos de los prisioneros.

Uno de ellos,

aquel que cometió los actos más salvajes,

tomó a la gata y la enterró en el patio.

Un par de hombres hicieron guardia

bajo el sol del mediodía.

Otros, se escondieron en sus celdas

a llorar amargamente

como se llora la muerte de la mujer amada.

 

 

Por Maximiliano Cid del Prado

 

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Albina de mi deseo,

camina por este tu templo que he labrado para ti;

las lámparas están prendidas y el aceite derramado.

Pasea tu túnica de seda teñida de planeta nuevo

y báñame con algún poema que nunca existirá.

Haz nacer el amor de tu tonel salado,

derrama tus fauces marinas

sobre mi cuerpo terrestre como divinidad antigua.

Acércate con tu perfecta desnudez de astro

para besarte las sienes o la boca

como un acto de fe.

 

 

Por Indran Amirthanayagam

 

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Me escribes preocupado por la falta

de un correo en más de un día,

nada de metáforas, de logros

laborales, de reflexiones sobre

un sexo que desaparece

en la hierba como un conejo

sorprendido. Ok, te escucho.

Es una imagen sagrada y no debo

sacarlo de la Pascua para

una reflexión cotidiana

de la falta de un abrazo,

un beso, un reconocimiento

de mis músculos trabajados.

Pero no todos los lectores son

fieles a las tradiciones católicas.

De hecho, se dice ahora

que algunos sacerdotes cazan

los feligreses en cada misa….

Dios. Qué ruta tomas

en tu caminata. Pare.

Reflexione bien. Somos

culpables, celosos, vanidosos

y un sacerdote como

cualquiera con poder

pueda ser tentado

por el diablo. Gracias a Dios,

tenemos ese diablo para

explicar nuestras tendencias.

Todo está en orden.

Las explicaciones.

los motivos, hasta

no escribirte ayer por falta

de ideas e imágenes.

Roma no fue construido

ni en una semana.

Te escribiré. Lo hago ahora.

 

dr) 22 de agosto, 2018

 

Por Indran Amirthanayagam

 

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Ya sabes que hay mucha poesía escrita por la pluma de Indran

sobre el subteniente del ejército neobarroco, encuartelado

en aquella tierra agrícola en el centro de Tejas.

Ya sabes que en el mundo de la farándula aquella poesía

vale un pito, un pedo, una nada en comparación a la sobrevaluación

de las nalgas de alguna rubia hija de algún poderoso.


Ya sabes que te escribo para aclarar siempre las cosas,

la disputa, mejor dicho, la guerra (de sordos) entre

la lírica y el neobarroco fue resuelto en la cena


el sábado por la noche entre los jefes de las dos economías

principales de esta tierra sufriendo de los estragos

de las tarifas impuestas sobre el libre pasaje entre lírica


y verso barroco. Ya no, estamos ahora de buen momento

para comprar acciones en la empresa hibrida, que hace

poesía para todos, dos fábricas en el mismo sitio,

y tú responsable de una y yo de la otra. Hagamos el comercio,

como dijo Ezra Pound a Walt Whitman, mi querido Eduardo.

Ya sabes que pretendo ser un Milli Vanilli neto.

 

dr) 4 de diciembre, 2018

 

Por Maximiliano Cid del Prado

 

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Veo tu desnudez como un océano abierto

donde el sol se clava en la materia

en una costra de luz sobre el azul que arde.

¿Sabrá el mar en su infinito tiempo

el número de todos los seres

que se amaron en sus aguas?

O esta perfecta progresión de números

que va de la primera estrella que brilló en la oscuridad

hasta esa gigante y soberbia

que nos da la vida

y se alegra cuando nos encuentra amándonos

en esta innumerable sal de calcio

que te hace brillar como una estrella muerta

orbitando en la costa.

 

Blanco Móvil se complace en presentar 10 poemas de Indran Amirthanayagam que se irán publicando durante este mes en nuestra revista, sin embargo merece su trabajo y su colaboración una introducción.

 

No es frecuente encontrarnos con un hombre de letras en esencia planetario, como es en efecto Indran Amirthanayagam, autor del poemario Ventana azul. No es exagerador decir esto, y resulta más bien algo ineludible si es que hablamos de él.  De su natal y recóndita Sri Lanka ha pasado a afincarse en nuestro continente, donde ha asumido el español y el inglés para expresarse literariamente. En esta oportunidad nos toca leer en nuestro idioma a un escritor del siglo XXI -según él se distingue-, y parece que leyéramos a un nativo hispanoamericano. Allí la pluma de Indran prácticamente desmenuza la realidad visible, y al hacerlo con tal porfía el hablante poético se torna en un componente más de ese entorno rutinario. Es decir, de su lado archioscuro. Y en medio de las tinieblas estilísticas, nos topamos con algunos aspectos recurrentes, cuyo conjunto constituye la columna vertebral de estas páginas. En primer término, el amor -como siempre ocurre-; luego la conciencia del acto poético, que es un tópico frecuente en la poesía hispanoamericana; y, en fin, el humor negro, probablemente heredado de modo indirecto de los surrealistas. No por mero capricho sino dictado por nuestro reino interior, decimos que el poema "Renacer" es el texto que nos gusta infinitamente, claro está, por sus ecos metafísicos.
Carlos Germán Belli

 

 

 

Desde la extranjería de una lengua, Indran Amirthanayagam le ha entregado a esa lengua no solo un libro magistral, Ventana azul, sino que un poema, “Ilusión”, que se encuentra entre los más conmovedores poemas de amor de la historia del castellano.
Raul Zurita

 

 

 

He aquí la leyenda impura de felicidad y la tristeza discursiva de toda pasión amorosa hacia la finitud. También la invención del amor en el propio cuerpo de la escritura como un acto de resistencia a la duración y el tiempo de los verbos de promesa. Palabras del encantamiento y la seducción que se convierten en un luminoso entusiasmo, en la intimidad civil del poema como un lugar idóneo para el milagro y las revelaciones. Son las presencias persuasivas de la memoria de lo amado las que se personalizan en la intensa experiencia de estos poemas, la paradójica soledad de sus múltiples voces discursivas, lo escrito como un espacio definitivo para la celebración y los duelos, el placer y el juego amoroso. Indran Amirthanayagam ha escrito un libro persuasivamente  hermoso y anhelante, regido por el deseo, por la voz de los amantes como alimento del corazón turbado, poemas fronterizos con el daño y la felicidad, purificados por la inocencia y la misma conducta misteriosa que guía a los seres que cantan y a los astros que gobiernan la noche. Un habla donde la vida puede más que la historia, una emocionante biografía de lo vehemente como única pasión decible de los dialectos de amor. Un gran relato imaginario que da continuidad al mito, y que en su mestizaje con la mejor poesía contemporánea amplia la zona de los significados del porvenir, la intuitiva y desafiante tarea de las representaciones simbólicas. Delicadamente irónico, radicalmente sensible, Ventana azul arriesga una nueva manera de sentir, de amar y de desobedecer a la melancolía. Cuerpos como ciudades, recorridos hasta el límite de su materia invisible con esa inalterable pasión que ya solo pertenece al enamorado solar y al profeta laico, o sea, al poeta de viaje por el silencio y el sueño. 
 
Juan Carlos Mestre

 

 

 

Este es, sin duda, el mejor libro de poesía que haz escrito.
A pesar de que sigues cargado de tristeza y de nostalgia, la
belleza no se oculta, además de que te haz provisto de una
persona que habla y escribe el español a la perfección.
Te felicito por tu persistencia en el género romántico y por
seguir hablando del amor como cuando eras 40 años más
joven.
Alfonso Elizondo

 

 

 

Lo más persuasivo de Amirthanayagam es hacernos tomar sus espejismos por propios e invitarnos a jugar con ellos.  Lo más hondo, atravesar alguno de sus atajos y salir al otro lado puros, como si recién estuviésemos por nacer. 

 

Pedro Granados

 

Les invitamos a escuchar esta conversación de un homenaje realizado al poeta Saúl Ibargoyen publicada en la página Código CDMX

"Primera parte de un homenaje al poeta Saúl Ibargoyen, con la participación de los poetas Eduardo Mosches y Angélica Santaolaya. Lectura de la obra lírica de Saúl y comentarios sobre su trabajo literario y su vida en indeclinable rebelión, en la frontera, en el camino, en el viaje, en la amorosa escritura, en la amorosa entrega."

http://www.codigoradio.cultura.cdmx.gob.mx/index.php/podcast/saul-ibargoyen-i/

DIVAGANDO

Ni aun
sabrás
que eras
la gracia
breve
y eterna.

DOS

No entiendo
tu manera
de amarme,
amor
que amas
si huyes.

COMO SI

Como si te fuera la vida.

Como si nacieras.

¿RECUERDAS?


Quizá no recuerdes,
ni recordarás,
lo que no olvido
ni quiero olvidar.

LIBÉRAME

Libérame del deseo.

Libérame del deseo

incumplido,

de su inútil carcoma,

de su vana penuria.

 

 

VUELTA


Pero al fin regresas.
O no te has ido.
O no me he ido.
El hecho es que estás.
Y yo no sé si estoy.

 

Por Indran Amirthanayagam

 

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¡Para! Ya no más en inglés, al menos para hoy.

El español sigue circulando en mis venas

desde mi renacimiento en la ciudad que se llamaba

el Distrito Federal en aquella primavera del fin

del siglo cuando se escribía todavía en cuadernos

con lápiz, y los poetas andaban por las calles

y en los peseros al acecho de la frase al oído

para iniciar sus poemas. Espera, imagino

que los jóvenes poetas escuchan también

el uno al otro--buey, que chingón, hijole,

hijo de puta. Me late fue la frase que aprendí

fumar como tabaco, beber como leche,

en aquella 1999 cuando José Emilio escribía

todavía en Progreso 63 y solía venir

a comer conmigo en un bistró neoyorquino

al lado de la embajada. Siempre le agradezco

aquel gesto generoso del poeta veracruzano,

llegar adonde estuve yo él que podría

haberme recibido con su dedazo

en algún trono. Fue un hombre sencillo

como los grandes de otros lares

y disciplinas, un caballero

como el presidente que hoy

se celebra su funeral.

 

c) 4 de diciembre, 2018

 

RÉQUIEM

Al final

sólo queda

una dirección

que borro.

 

 

OCURRE

Ocurre, lo dices, lo vives, revives.

Ocurre, no lo dices, lo olvidas.

Ocurre, no lo dices.

 

LATERAL

Un aire gris,

algunas fotos,

ciertos amores,

ritos, paisajes,

ni una lágrima,

algo parecido

a la felicidad.

 

 

APARICIONES

El mar, pintado,

y la isla

que desaparece,

no del recuerdo

sino del instante.

 

 

LETANÍA

Una vida

nueva.

Otra,

distinta.

Una vida.

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