Por Maximiliano Cid del Prado

 

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Albina de mi deseo,

camina por este tu templo que he labrado para ti;

las lámparas están prendidas y el aceite derramado.

Pasea tu túnica de seda teñida de planeta nuevo

y báñame con algún poema que nunca existirá.

Haz nacer el amor de tu tonel salado,

derrama tus fauces marinas

sobre mi cuerpo terrestre como divinidad antigua.

Acércate con tu perfecta desnudez de astro

para besarte las sienes o la boca

como un acto de fe.

 

 

Por Moisés Elías Fuentes

 

MEFUENTES PARA BLANCO MOVIL

 

A galope tendido

en su corcel inmóvil

por el centro de Charlotteville,

el general Lee persigue

                   apaches levantiscos

                              y negros revoltosos

                                      y hasta mexicanos insurrectos.

¡Persiguiéndolos desde hace tanto!

Desde los días de alférez en West Point,

blanco y protestante de cuerpo entero,

consciente ya de la pesada carga de la raza blanca,

llamada por Dios nuestro Señor

                                         en su misericordia

a evangelizar al negro con el evangelio del látigo,

a redimir al indio con la cruz del sable y el rifle,

a bautizar al mexicano con su propia sangre

                                                              despojada de tierra.

La pesada carga de erigir un mundo inmóvil

como su estatua con el disfraz de héroe

          suspensa en el tiempo,

                        con el odio frío destellante aún

                                                          en los ojos metálicos.

 

Por Indran Amirthanayagam

 

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Ya sabes que hay mucha poesía escrita por la pluma de Indran

sobre el subteniente del ejército neobarroco, encuartelado

en aquella tierra agrícola en el centro de Tejas.

Ya sabes que en el mundo de la farándula aquella poesía

vale un pito, un pedo, una nada en comparación a la sobrevaluación

de las nalgas de alguna rubia hija de algún poderoso.


Ya sabes que te escribo para aclarar siempre las cosas,

la disputa, mejor dicho, la guerra (de sordos) entre

la lírica y el neobarroco fue resuelto en la cena


el sábado por la noche entre los jefes de las dos economías

principales de esta tierra sufriendo de los estragos

de las tarifas impuestas sobre el libre pasaje entre lírica


y verso barroco. Ya no, estamos ahora de buen momento

para comprar acciones en la empresa hibrida, que hace

poesía para todos, dos fábricas en el mismo sitio,

y tú responsable de una y yo de la otra. Hagamos el comercio,

como dijo Ezra Pound a Walt Whitman, mi querido Eduardo.

Ya sabes que pretendo ser un Milli Vanilli neto.

 

dr) 4 de diciembre, 2018

 

RISAS DE COCODRILO

No te engañes.

El de la foto

tan sonriente

ya era infeliz

(tú lo sabes,

bien que lo sabes).

Contémplalo ahí detrás,

público o comparsa,

borroso

incluso en primer plano.

Sonríe

aunque esté muerto.

Si le pides

que se adelante

no da sombra.

Convéncete:

sólo la sombra

no da sombra.

 

OTRA VUELTA DE TUERCA


Y nada más que sed

y vasos rotos.

 

 

PEPE BARROETA DICE QUE NO DICE

                                                  

El don

de la palabra

no es

un don,

es apenas

arder

en el propio

fuego,

abrasarse

hasta que la mano

dibuje

el vasto

signo

de la desolación.

 

 

CONSIGNA

La palabra es miedo,

metal, adiós,

cuerpo sin cuerpo,

y derrota.

 

 

CONSIGNA

La palabra es miedo,

metal, adiós,

cuerpo sin cuerpo,

y derrota.

Blanco Móvil se complace en presentar 10 poemas de Indran Amirthanayagam que se irán publicando durante este mes en nuestra revista, sin embargo merece su trabajo y su colaboración una introducción.

 

No es frecuente encontrarnos con un hombre de letras en esencia planetario, como es en efecto Indran Amirthanayagam, autor del poemario Ventana azul. No es exagerador decir esto, y resulta más bien algo ineludible si es que hablamos de él.  De su natal y recóndita Sri Lanka ha pasado a afincarse en nuestro continente, donde ha asumido el español y el inglés para expresarse literariamente. En esta oportunidad nos toca leer en nuestro idioma a un escritor del siglo XXI -según él se distingue-, y parece que leyéramos a un nativo hispanoamericano. Allí la pluma de Indran prácticamente desmenuza la realidad visible, y al hacerlo con tal porfía el hablante poético se torna en un componente más de ese entorno rutinario. Es decir, de su lado archioscuro. Y en medio de las tinieblas estilísticas, nos topamos con algunos aspectos recurrentes, cuyo conjunto constituye la columna vertebral de estas páginas. En primer término, el amor -como siempre ocurre-; luego la conciencia del acto poético, que es un tópico frecuente en la poesía hispanoamericana; y, en fin, el humor negro, probablemente heredado de modo indirecto de los surrealistas. No por mero capricho sino dictado por nuestro reino interior, decimos que el poema "Renacer" es el texto que nos gusta infinitamente, claro está, por sus ecos metafísicos.
Carlos Germán Belli

 

 

 

Desde la extranjería de una lengua, Indran Amirthanayagam le ha entregado a esa lengua no solo un libro magistral, Ventana azul, sino que un poema, “Ilusión”, que se encuentra entre los más conmovedores poemas de amor de la historia del castellano.
Raul Zurita

 

 

 

He aquí la leyenda impura de felicidad y la tristeza discursiva de toda pasión amorosa hacia la finitud. También la invención del amor en el propio cuerpo de la escritura como un acto de resistencia a la duración y el tiempo de los verbos de promesa. Palabras del encantamiento y la seducción que se convierten en un luminoso entusiasmo, en la intimidad civil del poema como un lugar idóneo para el milagro y las revelaciones. Son las presencias persuasivas de la memoria de lo amado las que se personalizan en la intensa experiencia de estos poemas, la paradójica soledad de sus múltiples voces discursivas, lo escrito como un espacio definitivo para la celebración y los duelos, el placer y el juego amoroso. Indran Amirthanayagam ha escrito un libro persuasivamente  hermoso y anhelante, regido por el deseo, por la voz de los amantes como alimento del corazón turbado, poemas fronterizos con el daño y la felicidad, purificados por la inocencia y la misma conducta misteriosa que guía a los seres que cantan y a los astros que gobiernan la noche. Un habla donde la vida puede más que la historia, una emocionante biografía de lo vehemente como única pasión decible de los dialectos de amor. Un gran relato imaginario que da continuidad al mito, y que en su mestizaje con la mejor poesía contemporánea amplia la zona de los significados del porvenir, la intuitiva y desafiante tarea de las representaciones simbólicas. Delicadamente irónico, radicalmente sensible, Ventana azul arriesga una nueva manera de sentir, de amar y de desobedecer a la melancolía. Cuerpos como ciudades, recorridos hasta el límite de su materia invisible con esa inalterable pasión que ya solo pertenece al enamorado solar y al profeta laico, o sea, al poeta de viaje por el silencio y el sueño. 
 
Juan Carlos Mestre

 

 

 

Este es, sin duda, el mejor libro de poesía que haz escrito.
A pesar de que sigues cargado de tristeza y de nostalgia, la
belleza no se oculta, además de que te haz provisto de una
persona que habla y escribe el español a la perfección.
Te felicito por tu persistencia en el género romántico y por
seguir hablando del amor como cuando eras 40 años más
joven.
Alfonso Elizondo

 

 

 

Lo más persuasivo de Amirthanayagam es hacernos tomar sus espejismos por propios e invitarnos a jugar con ellos.  Lo más hondo, atravesar alguno de sus atajos y salir al otro lado puros, como si recién estuviésemos por nacer. 

 

Pedro Granados

 

 

Por Moisés Elías Fuentes

 

MEFUENTES PARA BLANCO MOVIL

 

 

Mistress Sarah Winchester

construyó Llanada Villa, dicen,

       para extraviar

a los miles y miles de fantasmas

que dejó a su paso,

               entre sangre y olvido,

el rifle que conquistó al Oeste,

el que hizo la fortuna de los Winchester,

la familia del amado esposo,

                                      muerto tan joven.

 

Pero ella no los olvidó,

sino que más bien como que conocía

              a cada uno,

los veía morir una vez y otra,

desangrados de la carne al alma,

friolentos y errantes

bajo las desgarradas ropas:

Sioux, apaches y comanches,

      cheyenes y navajos;

muertos también el búfalo

         y el venado,

el berrendo, el lobo y el puma.

 

Construyó Llanada Villa

y la siguió construyendo,

             dicen,

para extraviar a los fantasmas.

 

Pero sólo un fantasma vino a la casa,

                inadvertido

como la alegría en un vals de Chopin:

El fantasma de miss Pardee,

la hermosa quinceañera enamorada del piano

          y de las sonatas de Schubert,

sentenciada a morir a los veintidós años

para que viviera mistress Winchester.

 

Desde entonces el piano se deja escuchar

en los pasillos de Llanada Villa

y todos mal creen que es mistress Winchester

deleitando a los fantasmas.

 

Porque  ella olvidó que hubo días

en que fue Sarah Pardee,

enamorada del piano y de la vida,

ajena al rifle que conquistó al Oeste.

 

Pero miss Pardee no la olvidó a ella,

             la extraviada,

y decidió habitar Llanada Villa

para que hubiera alguien que la acompañara

en esta soledad incoherente,

laberinto de sí misma,

                      olvidada por los fantasmas.

DIVAGANDO

Ni aun
sabrás
que eras
la gracia
breve
y eterna.

DOS

No entiendo
tu manera
de amarme,
amor
que amas
si huyes.

COMO SI

Como si te fuera la vida.

Como si nacieras.

¿RECUERDAS?


Quizá no recuerdes,
ni recordarás,
lo que no olvido
ni quiero olvidar.

LIBÉRAME

Libérame del deseo.

Libérame del deseo

incumplido,

de su inútil carcoma,

de su vana penuria.

 

 

VUELTA


Pero al fin regresas.
O no te has ido.
O no me he ido.
El hecho es que estás.
Y yo no sé si estoy.

 

E' PERICOLOSO SPORGERSI ALL'INTERNO

 

                                                         Ir hasta el fondo

                                                            pero el fondo

                                                                no tiene

                                                                  fondo.

 

 

UNA ES DEMASIADO

Si la desgracia se encarna

no seas dos veces su instrumento.

 

TIRANÍA DE LOS ESPEJOS

Todas las mujeres que he imaginado tenían tu rostro.

Todas eran tú a su manera.

También yo era tú a mi manera.

 

 

JORNADA

Tú, de pie, desnuda en la penumbra.

Tu espalda es el arco del conocimiento.

Desde la cama, observo y espero.

Cuando te vuelvas me dirás quién soy.

Sin otra luz que mi deseo.

 

 

EL ESTADO DE LA CUESTIÓN

Has parado la noche, pero me has negado el día.

 

RÉQUIEM

Al final

sólo queda

una dirección

que borro.

 

 

OCURRE

Ocurre, lo dices, lo vives, revives.

Ocurre, no lo dices, lo olvidas.

Ocurre, no lo dices.

 

LATERAL

Un aire gris,

algunas fotos,

ciertos amores,

ritos, paisajes,

ni una lágrima,

algo parecido

a la felicidad.

 

 

APARICIONES

El mar, pintado,

y la isla

que desaparece,

no del recuerdo

sino del instante.

 

 

LETANÍA

Una vida

nueva.

Otra,

distinta.

Una vida.

 

Por Moisés Elías Fuentes

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¡Dejémoslos morir tranquilos!

 

Disonantes y cacofónicos,

que ellos sí pensaban

en los disléxicos y los afásicos

y en la apraxia de Ravel.

 

Suficiente tuvieron en vida

con la hipocresía de los lectores

y la burguesa insolencia del rey

como para que insistamos

en espetarles

aquello de que el arte es azul.

 

Eso de sobra lo sabían

porque ellos la pintaron de azul

y la tiñeron con la tristeza parduzca

de los miserables y con

la negrura de los heraldos.

 

¡Dejemos de revolver la intimidad

de sus manuscritos tachonados de dudas!

 

El secreto de pronunciar al mundo

como si todo naciera por primera vez

quedó escondido en las odas relumbronas

por el uso cual cosas elementales.

¡Dejemos de ofender sus cantos

con la usura ampulosa de las academias!

 

¡Dejémoslos morir tranquilos!

 

Que ellos sí supieron escuchar

la pronunciación del mundo,

cacofónica y disléxica.

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