Armand Virallonga Chavarrías

Treinta de nuestras crías salieron hoy del cascarón.

Dos de ellas murieron, porque así es el Hades, egoísta.

 

Las otras veintiocho están bien, tienen tus ojos,

tendrías que verlas dejando sus primeras huellas por la playa.

Carlos Barbarito

5 poemas en prosa de su libro inédito

Cámara de eco

A modo de prólogo

Un escarabajo que arrastra una bola de barro. La imagen estaba en una  enciclopedia descolada, con olor a humedad. Era un niño entonces, delgado y pálido. Páginas más adelante, otra imagen: una calle cualquiera, tal vez en Bagdad, tal vez en Estambul. No recuerdo dónde, lo que sí recuerdo es un hombre vestido de blanco, con blanco turbante y, en la mano derecha, un palo a modo de bastón. Era un niño entonces, vestido con pulóver hecho con restos de otros pulóveres, y zapatos sin lustrar. No me olvido, en aquel libraco, que no conservo, de una fotografía del lado iluminado de la Luna, y en ella nombres: Mar de la Fertilidad, Mar de la Tranquilidad… Por largo tiempo creí que allí había agua y peces a los que daba nombres e, incluso, dibujaba. Esa añorada inocencia, a medias recuperada, y esas labores con lápiz mordido en un extremo –y no otro espíritu ni otra herramienta- concibieron y dieron a luz estas páginas.

C.B.

Yendi Ramos

 

La carta de Augusto I

Querido padre:

Para borrar el efecto de mi pelleja he oído al idiota. Decía algo así como “que le corten la cabeza por
chillón”. Y nomás me acariciaba la espalda. Mi alma siempre ha tenido arena. Una heredad revolcada,
padre, por sinceros e irremediables nortes. Qué fácil es morder la fantasía, cuando se está solo,
frotándose a ella con aparente sumisión y salvajismo; sin vergüenza ni modo posible de encontrar el
límite.

Poésia de Mía Gallegos

Contenido
  Después del Amor
  Autorretrato
  VII
  XIV
  XII
  Asterión
  Psique
  Autorretrato II
  Los Rapsodas

Calafia Pozo 

 

Oriunda del desquebrajo
no hago más que acudir al naufragio que es tu cuerpo
con estas piernas blancas
que están hechas para asirse a tu cintura.

William Shakespeare (trad. de Jesús Gómez Morán)

 

SONNET XXXI

 

Thy bosom is endeared with all hearts,

Which I by lacking have supposed dead;

And there reigns Love, and all Love's loving parts,

And all those friends which I thought buried.

How many a holy and obsequious tear

Hath dear religious love stol'n from mine eye,

As interest of the dead, which now appear

But things removed that hidden in thee lie!

Thou art the grave where buried love doth live,

Hung with the trophies of my lovers gone,

Who all their parts of me to thee did give,

That due of many now is thine alone:

Their images I loved, I view in thee,

And thou (all they) hast all the all of me.

 

Raúl Renán (1928-217)

 

De la línea nada se sabe excepto su imagen
del correr de las aguas en surco delgadizo.

.

Vengan, vengan granulientos polvos en parvada,
junten su marcha, hagan visible la línea.

Norma Bazúa

 

     I       “ . . . Donde la redondez del mundo junta sus extremos".

    

     Barullo inasible la infancia 

     cargas contigo toda la historia

     La revuelves como en un gran perol

     para que los marineros busquen

                                            aten cabos sueltos

     y puedan hacerse a tierra cargados con tu sabiduría

     Ellos como tú han tenido el horizonte para reflexionar

                            han tocado las otras orillas

Donde la redondez del mundo junta sus extremos.

Animales seniles V

 

Al cuerpo de Andrea

Envuelta en el cristal

del vítreo y quebradizo ataúd

húmeda te encuentras

para que nadie te empañe

de sus gruesas pupilas

de lascivos ancianos

Alejandra Arreola 

 

Lobos

Se quejan de una era solitaria:

crean obras de arte.

Reflexionan sobre la libertad:

roban citas

ecos de buenas ideas

mienten y degradan

sobre hojas de papel

museos y galerías.

Lobos solitarios: