Por Hubert Matiúwáa

 

ubert

Xilografía de Alec Dempster

 

IDO NÌKHA XÁXA NÁ GÙ’WÁ MBI’I

I

Wajiúú mbi'i

nixtáa bìyú tsí àjmà idxùù,

naríguiì ñawúun ixè

nayaxì ná ngrigùún ìjiàn ló',

nitháán xì’ñáa ló':

—Màxàxná bìyú

màtsù iduu ajngáa ló’—,

nìrù’tiìn ixè na naríguiì xkuè,

xkua’nii nigí’dùùn rindaa rí nixná tsínúu numbaa,

mbá ñawúun ixè

niráka ná tsùdùù xàbò nikìì Xòwè,

nànguá ni’guun xàbò mundi riyà’

ido iya mi’xúu nigrá’an inuu júbà’, 

nithaxì mijnanè matha ná nà’wàn iya

xàbò xuajian ló’ ansdo mbi’i xúgè'.

Por Mercedes Alavardo 

 

Aida Toledo camina desde sí misma hacia ella; desde la mujer que es hacia la mujer que los otros ven (vemos), que se desespera entre los edificios o se enfría con la nieve. Conduciéndose desde lo que la forma hacia lo que la trasciende, nos cuenta de la bilbioteca en que escribe, del invierno, de los que han pasado y se han ido.

En uno de éstos feminismos que no se gritan porque se tienen tan asumidos que se exsudan en cada verso, Toledo es mujer -palabra por palabra-, absolutamente mujer en una ciudad que noes sólo contexto sino testigo, que muchas de las veces pasa del sustantivo que complementa la imagen al pronombre que la completa a ella.

La reseña de los hombres que han pasado, de sus características físicas y de los pequeños cotidianos en donde ha sentido sus ausencias… las cosas que le contaron que debía cuidar, los amores en que no ha querido ser y los sexos en que ha vuelto a mirar hacia dentro de sí misma… todo esto es la poesía de Aida. Y aún será más.

Por Mercedes Alvarado

 

Para hablar del miedo hay que haberlo sentido; para encontrar la poesía en el miedo, hay que haberlo cruzado ida y vuelta.

Puentes de cartón, de Susana Obrero, es un libro en el que el miedo, la palabra y las distancias son tan cotidianas como preparar el desayuno o sentarse a tomar un café por la tarde.

Susana recorre los lugares comunes de la casa, la cuidad, los bosques y los aeropuertos; nos va contando de lo diario para revelar lo extraordinario de cada lugar común, lo íntimo de los sitios abarrotados y la desgracia de un gato que se queda sin hogar o que se siente perseguido por el perro de la vida pragmática.

Voronoi

 

Por Renée Nevárez 

 

Eres mi Ganesh, mi piel estriada

mi pata de elefante, mi telaraña

eres la gustosa ensambladura

de un enjambre de dientes de granada.  

El sonido y las letras de tu nombre

fronteras desparejas

crecen en mí por la raíz de su nadir, abajo

y por el cenit, con un dedo en alto, arriba

al engañoso cielo.

 

Despertamos con el cese de un caudillo/ Un erudito que conjugaba letras y pensamientos./ Decenas de recuerdos encabezaron aquel día/ Mientras cielo,  tierra y universo disputan su estadía./ Su pareja cósmica no bromeaba; pues en su corazón cabía/ La empatía, bondad, humildad y sencillez de un semidiós.

DanielLopezAguilar (2).jpg

Traigo noticias desde la oscuridad remota/ La parte inexplorada del universo/ La consciencia/ Fundida entre los presagios de los antecesores/ Transmitida como el aliento de la existencia/ Nos muestra partes de un futuro roto/ Encontramos fragmentos en el piso que no encajan en ningún lado/ La mirada del saber parece nublada.

AlaAranda.jpg

 

Por Mercedes Alavardo 

 

El otoño se había instalado en el DéFe y esa tarde del año pasado se había puesto chula en su atardecer lento y aborregado. Congregados en una terraza se compartían el pulque, las aguas locas, los choripanes y las risas. Estaba por ahí Mauricio Torres Paredes, chileno que cargaba en la mochila un puñado de ejemplares de La rebelión de la falla, en una versión de Niño Down Editorial.

¿Tienes hambre? preguntabas/como si el pulpo de tu mirada no terminara por saber/ de la noche parda porque  parduzcos nos hemos vuelto a socorrer/ para los nuevos dientes de la camarera/ Ellos han vuelto y de nuevo les dices que sí/ que eres la verdadera reina de las confidencias/ la que salta desde la cornisa sin el rencor cintilando látigos/ porque los días de granizo no hay descanso para las mordidas/ e insistes en que soy un poco rincón luminiscente augurio/ hecho de pequeños cerdos que siempre has soñado en tu costado/ debajo de tu cama en tus relicarios multicolor/ debajo de las veladoras y las agujas de emociones exactas

Adán Echeverría.jpg

Numero actual

portadaCafé