Vida plástica

 

Por Gabriel Mosches

 

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LOS MARES se llenaban de plástico, los peces, tortugas y otros animalitos empezaron a perder la existencia al ingerir plástico. Toda la superficie del mar estaba recubierta de una capa esponjosa de residuos , los llamados micro plásticos que habían invadido todo lo existente. El aire, las aguas las tierras estaban abrazadas al plástico y ya todas las especies existentes tenían en su cuerpo ese nuevo ser existente creado en nuestras fábricas que habían contaminado nuestra sangre. Éramos seres vivientes mas bien sobrevivientes a esta lenta hecatombe plastificada. Inhalamos plástico, lo respiramos y lo exhalamos. Nos lavamos los dientes con plástico y nos alimentamos de plástico derretido. Nos besamos y nos amamos teniendo plástico entre nuestros seres. ya no había instante que no estuviera en contacto con el tan amado elemento, el nuevo elemento del siglo XXI occidental. Cuando uno visitaba el mar ya no podía observar el agua sino un ir y venir de las olas plastificadas montañas de plástico chocaban con los pocos ganadores que aún se atrevían a aventurarse en las olas de plástico y animales muertos que decoraban las costas.

Cuando vomitaba veía como surgían de mis entrañas litros de plástico liquido con algunos residuos sólidos. Y al cabo de pocos minutos se convertía en una piedra dura parecida a mis heces plastificadas. Plástico. Los polímeros habían conquistado con su presencia silenciosa el horizonte de nuestros pensamientos con su dúctil existencia habían tomado todas las formas imaginables y asimismo inimaginables. Su flexibilidad era maravillosa y apabullante.

Su materia maleable era de reconocer y de apreciar ya que había logrado que ninguna especie llena de vida había logrado- controlar y controlar todo lo existente.

Miedo y más miedo. Miedo por el sin futuro que nos espera lleno de enfermedades y padecimientos. Y en estas tierras paradisiacas donde la vida no vale nada, la muerte esta al orden del día. La pelea de las plazas es meramente una excusa para que la población sienta miedo y no pueda hacer nada. Tienen que vivir padeciendo la humillación y la sensación de que puede sucederte algo violento en cualquier momento. Ver a la gente con armas de alto calibre en las calles caminando drogados e intimidando a la gente. Todos los cabrones de arriba están aliados y la escena es macabra. Se matan los jóvenes por unas tristes migajas de lo que queda del pastel de carne humana. Miedo y mas miedo. Salir a la calle a comprar un cuaderno y ver hombres armados en carros blindados en callejones a alta velocidad en pueblos de mala muerte que nadie quiere y que a nadie le interesa. La muerte es el pan de cada día. Uno ya no sabe para donde mirar. Cuando me cuentan esas historias de terror, sufro en mi interior, aunque mi cuerpo esté lejos de esas tierras regadas con sangre. Son recuerdos donde el terror a pesar de mi coraje, ya que no creo que la muerte sea el fin y que cada uno ya tiene marcado su momento. Pero el miedo se siente en la piel en las entrañas, se huele en el aire, se resiente . Es una mezcla de miedo y de seguir disfrutando a pesar de las circunstancias adversas y contradictorias.

Hoy acabo de leer un articulo sobre una ballena de 10 metros que han encontrado, varada, muerta en la orilla de la playa. Encontraron en su estómago seis kilos de basura plástica, entre ellos 155 vasos de plástico, redondos transparentes, un poquito amarillentos nada más y decenas de bolsas de todos los colores. Mientras escribo estas palabras en mi computadora con teclas de plástico bebo mi te en un vaso de plástico que seguramente en unos días se encontrara en el estomago de otra ballena. Pero lo mas interesante de toda esta autodestrucción y que yo considero como una de las causantes de nuestra desaparición plástica es el llamado microplástico. Y a es común ver cadáveres de pajaritos, lagartijas y peces con trozos de plásticos en su interior. Asimismo, han descubierto que en nuestra sangre circula el bendito microplástico, el nuevo emperador de nuestra tierra.

Este se encuentra en todos lados: en el maquillaje de las mujeres, en las pastas de dientes cancerígenas, en todo aquello que brille. Cuando frotamos los cepillos de dientes con nuestras encías producimos microplástico. Mi mente se desborda y se hunde en la angustia plástica. Buen provecho.

Que puedo hacer con mi angustia y mis deseos de vivir. Olvidar, no pensar en las miles de personas que desean mejorar sus existencias repletas de sufrimientos, hambre y angustias. La muerte es el pan de cada día, es la libertad tanto anhelada.

Caravanas de la muerte, que caminan juntas buscando un futuro, no mejor sino solamente uno.

Esta es una tierra entre comillas tranquila, con gente tranquila de pensamientos tradicionalistas como ellos lo nombran. Tienen miedo al contacto, al amor en público, eso los horroriza, los asquea. Le tienen miedo y apedrean a aquel que lo realice. Aunque no crean que lo hacen de manera literal, no les gusta atacar más profundamente, asestándole donde mas duele , en lo social en lo  psicológico queriéndote hacer creer que eres culpable y mereces por eso ser un paria social.

La muerte social, haciendo de ti un rechazado social pero eso si sigues contaminando lo que queda de este planeta cada día más seco tanto de agua como de amor y vida.

Voy comiendo mierda 

A la gente le gusta 

¡Esa mierda está bien rica!

Me dicen mientras engullen 

Su muerte dulce y lenta 

Los niños beben dulce veneno

Todos se mueren

De dulces males que se venden

Como dulces bienes 

Te encierras en tu cuarto húmedo y putrefacto donde las nuevas reinas, las cucarachas crecen a voluntad. Ellas no le temen a la radiación y hasta desean en lo mas profundo de su alma una explosión nuclear para no tener que sufrirnos y poder gozar a pleno.

Rancho de muerte es donde en mi pueblo crecí. Las balas eran mas comunes que las palabras y por cualquier acto un balazo bastaba para silenciar y finiquitar el susodicho problema. Que si cantabas en las noches, un balazo, que si mirabas a mi hija, pum otro balazo. No era la vida del mas fuerte sino del más rápido o del más armado en otro caso.

 

Besos y más besos 

Como anhelo llenarme

De tus suaves besos 

Mordelones y juguetones

Esos dulces y jugosos

Esos rápidos y a escondidas

Esos a plena luz del día

A la luz de la Luna

A oscuras buscando a tientas 

Tu cuerpo entero que me besa 

Me alegra el alma que solo desea 

Tus amorosos besos 

Esos que palpitan mi alma

Esos que llegan sin esperarse

Que llegan como por arte de magia

Y se quedan en la memoria

Con su sabor y textura

Tus besos de plástico inflados de plastilina liquida endulzaban mis noches y ensuciaban mis sueños. Tu cuerpo de mentiras quería recubrir tu alma putrefacta engañando como araña de patrañas a esa mosca adinerada.

Pero triste de ti solo lograbas atrapar a moscas recubiertas de hiel.

Mientras tanto las ninfas se escondían de los ojos de los mortales para no ser descubiertas y mancilladas por su brutalidad materialista. Yo buscaba la luz en las tinieblas de día y de noche la oscuridad de mis pasos iluminados por la electricidad radioactiva. Cáncer cerebral y tumor testicular para el macho y cáncer de pecho y tumor en los ovarios para las mujeres  como si el destino estuviese cansado de nuestra procreación y quisiese de un modo silencioso desaparecer nuestra presencia. Pero lo triste en esta historia es que eran las empresas de la muerte lenta las que patentaban este futuro incierto.

Su mayor anhelo es jugar a los videojuegos, derretirse el cerebro con radioactiva y controlada diversión. Es el tiempo del olvido de la dispersión mental y espiritual. Engullidos en un presente demacrado y un futuro inexistente, sus habitantes pensantes solo deseaban olvidar su triste realidad en juegos carentes de sentidos aunque llenos de diversión. Morían lentamente solo deseaban que pasaran los días para poder reposar en paz en cuerpo y mente.

 

Gabriel Mosches es artista multidisciplinario, escritor, director y actor de teatro físico ha dirigido y actuado en variadas obras de teatro. Nacido en 1981 es un viajero empedernido, ha recorrido las colinas, playas y montañas del continente americano, europeo y asiático. Licenciado en Filología Románica es un apasionado de los idiomas y con la maestría en pedagogía  en  lenguas  romance, se dedica, asimismo, a la enseñanza de las lenguas y sus culturas.

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