Lo puro puesto (libro en preparación)

Víctor Hugo Díaz

 

En este negocio nada se fía –Te juro, nada tengo
lo puro puesto, mi odio.

(Hablar con extraños I, No tocar, 2003)

 

JUGAR CON PIEDRAS

                                                 Teniendo que elegir sólo una
en la playa más pedregosa.

 

El ridículo o el ruido de una piedra hacen mirar
girar la cabeza siguiendo el movimiento
a velocidad de batalla

bisagras vertebrales oxidadas
de mala calidad
y las partes del cuerpo más valiosas
acariciadas en épocas de abundancia

Lo mismo que demora encontrar
una moneda esquiva en el bolsillo
hasta que el mendigo termina de pasar
y vuelve a ser invisible

“cuerpo joven que escucha
una canción tan vieja…
…alguien que llama o toca el timbre
hasta quedar fuera de alcance”.

No debe haber tacto con la tela transparente
Solamente observar el estampado
diseños de insectos voladores
Textiles de araña MADE IN CHILE
puestos a la venta
en casas deshabitadas
mientras se gana territorio enemigo
y crece la vocación de perder.

Antes del ataque
jugar con piedras es sinónimo de vitrina rota
de espejos nuevos o packs de cerveza vacios
traiciones de plástico       
y castillos de arena antisísmicos
que al día siguiente nadie recordará

si alguna vez fueron construidos.

 

 

MATERIALES LIGEROS

Las pisadas de los que huyen
se pueden escuchar durante la sequía

son el crepitar de flores
y pastos muertos del año anterior
donde cada paso dice algo

historias inconclusas que suceden
entre Estaciones del Metro
o construcciones de material ligero
que los puertos y el aburrimiento
de no sentir miedo        se llevarán

odios amados que se cocinan por horas, un día a la vez
a fuego lento durante años
en este vertedero de puertas abiertas;
pero clausurado a los que piensan en escapar.

Islas que nunca han visto el agua
apenas calles pavimentadas
y explosiones extranjeras fabricadas
para reunir a los amigos
pero sólo a los que puedan recopilar extremidades
armar el rompecabezas
y después sepultarlo.

Cuando al lado sólo hay dinero falso
y la respuesta es: no me acuerdo
no sé lo que hice ayer…
…era el último Teléfono Público de monedas
solo             en el Centro Comercial     
mientras nadie llegaba
por el camino bloqueado       huérfano de pies.

Los barrenderos saben rastrear el peso y tiempo
que dejan los desperdicios sobre tierras depiladas
también leen el silencio que cometen las hojas secas
junto a árboles desnudos exhibiéndose en público
una tarde sin viento.

Pero no importa, todos han vuelto, nadie huía

ya crecieron los pastos         levantaron nuevos techos

regresó la lluvia.

 

 

SE INICIA EL CIERRE DE PUERTAS

a los desconectados…

El cuerpo no tenía ganas
y nada que hacer
como el gato kiltro* que no es de nadie

Esta vez llegaría temprano
pero igual atrasado
después que la sesión y las puertas del Metro cerraron.

Quería conectarla
y tocarse a través de “nuestra” pantalla
“juntos para siempre” después de su turno
frente a frente al teclado
y la cámara que los une

al menos escucharla mientras trabaja
y seguir sus instrucciones por el altavoz
de alguna Estación
o agregar amigos de sus amigos
para visitar lo que hace
y respirar una pequeña dosis de su aire

apretando con fuerza la tapa de cerveza
entre pulgar e índice hasta doblarla

como si al querer reiniciarlo todo
la imagen alcanzara la edad en que se tienen todas las edades
y ganar otro enemigo
fuera el más bello obsequio
iniciando el cierre de todas las puertas.

Pero ya actuaba raro
parecía imitar los gestos sospechosos
del policía viejo y enfermo dado de baja
que todavía en su cabeza
cada mañana
persigue al verdadero culpable
del terrible delito de olvidar

*Perro de raza mestiza

 

 

HELADOS

Los dedos nunca andan solos
Escapan desde el otro lado de la ciudad
manchas de sangre y semáforos en rojo
conduciendo un carro de Supermercado
lleno de ganancias       
a exceso de velocidad.

Como el trabajador del frigorífico
que abre temprano el negocio
antes de los disparos
a la hora en que se decide dejar la infancia
y envejecer
para ser adolescente por décadas
empuñando un arma casi falsa
mientras lo único sembrado
ya comenzó a reproducirse.

Un buen golpe madura bajo el sol
primero se arrojan las redes
para ver si amanece
los anzuelos, después
-el que mira a todos lados y sus llaves
                                                           son la carnada-

Pero la luna siempre es quien dice la verdad
justo antes de eyacular en su cara
bajo amenaza de no contárselo a nadie
Escombros que sirven de pantalla
a un departamento en Ciudad de México
donde alguien se lava el culo
ensuciado por nadie.

Ahora parece que todos los pájaros
con un mensaje atado a la pata
perdieron su dirección para repartirse el botín
La colilla de cigarro que siempre
quiso provocar  un incendio
antes de apagarse.

Hoy es el día más caluroso         
y los Helados seguirán vendiéndose en las calles

Pero el dinero, por fin, se derretirá en otras bocas.

 

 

ORDEN DE ALEJAMIENTO

Ya no quiere escuchar ese olor a gritos
La nota más violenta de la escala musical
que sólo puede alcanzar una frenada nocturna
antes del choque y los golpes

el tenedor que raspa el plato
la tiza seca, insultos y heridas desde el pizarrón.

 

 

DESDE AQUÍ ARRIBA

En el techo hay mapas físicos
Los trazaron la pintura y las espátulas
a medio terminar:
mesetas, baldíos, inundaciones y ciudades
que se pueden ver desde aquí

desde lo más alto de la cama.

Son imágenes satelitales
mapas dibujados sobre una tierra
que sigue siendo plana, pero con arrugas
donde cada imperfección
es un yacimiento rico en pobreza

mientras espera que amanezca
para firmar el documento
con ella             para siempre
pero en direcciones opuestas

espalda contra espalda
hasta que la policía “nos separe”
cuando las buenas noticias
son no recibir noticias.

Hace años que no pintan el techo:
sólo hay Alprazolan y países descascarados

que algunas noches
provocan vértigo

desde lo más alto de esta cama.

 

 

SERVICIO DE POSTVENTA

                                                                           No te detengas, no dobles  aquí,
                                                                                                    sigue conduciendo.

En esta calle, en sus dos orillas
la Policía clasifica y almacena
los vehículos recién accidentados:
fierros, neumáticos y fibra de vidrio
capaces de almacenar en sus restos
toda la información, la suerte
de encuentros y despedidas.

-Ahora son importados, de todos los continentes
                               pero igual después terminan aquí
llegan desde cualquier camino público
                                               de mala muerte
que al menos una vez sirvió para algo.

Los traen con su rigor corporal ya desmantelado
condones sin usar, botellas
documentos de identidad y material retorcido
Huellas faciales involuntarias en el parabrisas
que nadie reconoce        nadie interpreta
y menos aún recordará.

El impacto fue como un regalo usado
pasado muchas veces de mano en mano
una sorpresa que nunca sirvió

Factura de bencina arrugada
o de tienda al paso, comida rápida.

Oferta, un regalo, usado y la primera cuota

Vacaciones antes de ese último aniversario.

 

 

FUNDACIÓN DE LA CIUDAD

Se llevaron los cuerpos
y todas las partes de los vehículos
que todavía sirven o se pueden vender.

El terreno fue ocupado
Se levantó un pequeño pueblo de animitas
un asentamiento humano de muertos
en la carretera, cerca del mar
que siempre está despierto
saludando a los motores que toman la curva
y a todos sus pasajeros
para desearles buen viaje.

Animitas de distintos diseños
autoconstrucción
Una berma de materiales ligeros
que es sólo para los pobres      
y la otra, la de enfrente.

Flores secas, papel o plástico
otras velas y colores
distinta la basura.

-Hace años que no aumenta la población
ahora hay un signo PARE.

 

Km 837/ Curva de la Muerte, Ruta Norte

 

 

RENDICIÓN DE LA CIUDAD

Busca mesas recién desocupadas
de restorán en restorán
cosechando rápido las propinas
antes de ser descubierto

Ahora, después de la guerra y las golpizas
enfrenta una multitud sin armas en retirada
con las manos en alto
antes que les quiten lo puro puesto         
por una calle que siempre estuvo vacía

Un convoy de miedos visto desde arriba
cardúmenes terrestres
alcantarillas que se desbordaron
y se nos vienen desde los Altos de La Paz

Blancos móviles sobre la nieve o el granizo
que ayudan a darle color a este invierno extranjero
donde al final no hay nadie

sólo asientos y habitaciones individuales
a mitad de precio, a mitad de algún año

tratando de reconquistar la escena
que nunca será igual

porque ya fue leída.

 

 

PUERTAS CLAUSURADAS

Siempre estuvieron abiertas
son párpados, boca, piel
mucho ruido y respiración

dos hojas todavía verdes y flexibles
que se vinieron a vivir conmigo.

Del otro lado ya se escucha
la amenaza metálica, el manojo de llaves
agitándose en manos
del verdadero dueño de la cerradura
que necesita sólo una para abrir o cerrar.

Entramos juntos por la ventana
ellas aceptaron vivir conmigo

eran flexibles y verdes

fue en abril.

 

Víctor Hugo Díaz nació en Santiago de Chile, en 1965. Ha publicado “La comarca de senos caídos” en 1987, “Doble vida” en 1989, “Lugares de uso” en 2000, “No tocar” en 2003, “Segundas intensiones” en 2007, “falta” en 2007 y Antología de baja pureza en 2013 y 2014. En 1988 obtuvo la primera Beca de Creación Taller Pablo Neruda; en 2002 la Beca de Creación del Consejo Nacional de la Cultura y las Artes. En 2011, 2012, 2013 y 2014 ejecuta el Proyecto Escritos de Sur a Norte, Poesía de Chile en México; y Fronteras sin Límite 2015, Poesía de Chile en Perú y Bolivia, apoyados por el Fondo del Libro y la Lectura. El año 2004 ganó el Premio Pablo Neruda en su centenario, otorgado por la fundación del mismo nombre. Sus poemas han sido publicados en diversas revistas y antologías, además cuenta con numerosos textos críticos acerca de su obra. Es reconocido como una de las voces poéticas vivas más importantes de Chile. 

 

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