Liz Mevill

 

Chihuahuas Furiosos es una serie de dibujos que parte principalmente de la relación con mi mascota: un chihuahueño que actualmente tiene 15 años y sigue siendo un animal difícil, siempre antipático, autónomo y rebelde. Nunca pudo aullar, pero era sumamente agresivo, fuerte y temido por quienes habían experimentado su furia. Los perros de los retratos no son Chilaquil (mi mascota), pero sí expresiones que reconozco en él de perros distintos, a los que conocí por medio del internet en unos casos y en otros desde el vivo acercamiento en la calle, donde su gesticulación ante mi presencia era mucho más clara. El gesto en la especie es el eje del trabajo, convivir con nuestras mascotas siempre nos puede hacer reflexionar en la relación que tenemos con ellos, en el intercambio que se origina entre el hombre y los lobos: la transformación del perro salvaje en perro doméstico.

A continuación les presentamos una muestra del trabajo que la artista visual Lilia Luján junto con una breve semblanza para que nuestros lectores conozcan un poco más de la trayectoria de su trayectoria. La siguiente galería es una muestra de una de sus últimas exposiciones en la que se reúne casi toda su producción del año 2015. 

Iván Buenader

 

La tentación al apreciar la obra de Carlos Santos es quedarse admirando la pericia: del bordado, del dibujo, de la forma, del detalle.  Una figura que a simple vista parece humana, transversal, radiografiada, contenidamente sangrienta, no es “anatomía”: decirlo es engañoso. Decirle “reedificada” es mono dimensional.  “Alterado” es descriptivo. “Imposible”, preliminar.

La obra de Carlos tiene rojo-arteria para poder tener vena-azul, echa raíces para poder tener ramas, imita humano para crecer como vegetal.  Va más allá del cuerpo pero hacia adentro mismo, para sentir que la epidermis no es siquiera el primer límite.